2. El mercado de productos

 

El mercado de los productos abarca todo mecanismo a través del cual se produce el intercambio de un bien o un servicio a cambio de dinero -precio- entre un comprador y un vendedor.

Es decir, incluye gran multitud de lugares físicos (como mercados, tiendas, centros comerciales o máquina expendedora) pero también medios que no requieren la presencia de las dos partes (venta por catálogo o internet).

También en otros muchos casos realizamos actos cotidianos de intercambio no presencial. Cuando, por ejemplo, realizamos una llamada por teléfono o encendemos la luz se produce un intercambio entre la empresa de telecomunicaciones y nosotros.

Icono IDevice Objetivos

El concepto de mercado es muy amplio, se refiere a cualquier lugar o medio a través del cual se realiza el intercambio económico, es decir, en el que se interrelacionan compradores y vendedores. El mercado puede tener como soporte: un lugar específico, intermediarios, teléfono, publicaciones, nuevas tecnologías, etcétera. En el mercado se ponen en contacto los compradores y los vendedores para coordinar sus actividades a través, principalmente, del sistema de precios. Además el mercado cumple una función de asignación de los recursos económicos.


Para que se produzca dicho intercambio se requiere el pago de un precio. Este precio es uno de los rasgos fundamentales que caracterizan los mercados de productos, ya que es uno de los elementos clave que condicionan la compra del producto o servicio. No obstante, existen otros aspectos que influyen en el mercado y que tienen su fuente en alguno de los agentes que intervienen en la actividad económica:
  • Las empresas: como ya sabemos son las unidades de producción de bienes y servicios por lo que son la parte que oferta los productos. Su objetivo es la maximización de los beneficios para lo cual deberá conseguir que su producto llegue al mercado y satisfaga al consumidor. Para ello debe llevar a cabo diferentes estrategias de marketing basadas principalmente en cuatro aspectos:
    • El precio: muchas veces es el factor que condiciona que el consumidor se decida a comprar un producto en el mercado por lo que la empresa presta especial atención a la estrategia de fijación de precios. Generalmente, ésta tiene como objetivo ofrecer precios bajos a través de descuentos, rebajas, cantidades de regalo, etcétera.
    • El producto: el precio es importante pero no lo es menos el producto que la empresa quiere vender. La política de producto está basada en aspectos objetivos como las características del bien o servicio pero también en una serie de elementos intangibles que muchas veces consiguen diferenciar el producto de la competencia: la marca, el logotipo o los valores de prestigio asociados al mismo.
    • La distribución: desde que el producto está terminado hasta que llega al consumidor debe recorrer un camino que puede ser más o menos largo (según los intermediarios que existan) pero al que también hay que prestar gran atención si la empresa quiere que el consumidor tenga a su disposición el producto en la tienda, centro comercial, internet, catálogo, etcétera.
    • La comunicación: hoy en día, para que un producto se venda masivamente se requiere que la empresa haya sabido comunicar al consumidor la existencia del producto y sus características a través de la publicidad en los medios de comunicación, la promoción en los puntos de venta, la esponsorización, las relaciones públicas, el telemarketing, etcétera.
Icono de iDevice Caso de estudio
Imagina que Sandra optara por producir vino y quisiera comercializar el vino que producirían sus viñas.
¿Qué tipo de medidas debería llevar a cabo para poder vender sus vinos en el mercado?

  • Las economías domésticas: como ya vimos en el tema dos, todos formamos parte de este agente económico ya que todos consumimos. Para adquirir los bienes y servicios que satisfacen nuestras necesidades, la mayoría de las veces tenemos que acudir a los mercados. Compramos alimentos, vestidos, coches, ordenadores y todo tipo de cosas que tenemos a nuestro alrededor. No obstante, cuando compramos una casa, desde el punto de vista económico, se considera una inversión.
Se suele decir que como demandante de bienes y servicios el consumidor es el que tiene la libertad y el poder de elección en el mercado. No obstante, habría que matizar esta afirmación, ya que aunque sí puede tener un relativo poder individual, en una sociedad de consumo como la actual, su actuación viene condicionada, en primer lugar, por sus ingresos (sólo puede entrar en el mercado si tiene dinero para hacerlo) y en segundo lugar por la influencia que todas las empresas generan sobre el consumidor a través de la omnipresente publicidad y promoción de sus productos.
Icono de IDevice de pregunta Pregunta de Elección Múltiple

Todo el gasto que realizan las economías domésticas en el mercado de bienes y servicios se considera gasto de consumo. ¿Estás de acuerdo?

  
No, también pueden invertir en acciones.
Sí, porque todo lo que compran las familias, sea lo que sea, se considera gasto de consumo.
No, la compra de vivienda se considera inversión.

Icono IDevice Actividad de Lectura
El mercado y la globalización. José Luis Sampedro. Editorial Destino 2002.

El economista y novelista José Luis Sampedro es conocido por su crítica al funcionamiento de los mercados y, en concreto, cuestiona la extendida frase hecha: "la libertad que concede el mercado". ¿Piensas que el mercado concede plena libertad a los consumidores?


  • El sector público: los diferentes órganos del sector público, tanto el administrativo como el empresarial, tienen una gran incidencia en los mercados de bienes y servicios. De forma directa, puede ocurrir que sea el propio sector público el que actúe en el mercado bien ofertando bienes y servicios como demandándolos. Pero además, establece una gran variedad de leyes que regulan el funcionamiento de los mercados: normas de calidad o sobre etiquetado, intervención de precios de algunos bienes y servicios (como productos energéticos, tasas administrativas, etcétera) o simplemente la introducción de impuestos al consumo como el IVA (impuesto sobre el valor añadido) que incrementan el precio de venta que paga el público.
Pregunta Verdadero-Falso


El Sector Público solamente participa en los mercados de bienes y servicios públicos. Cuando se trata de un bien privado, como por ejemplo la compra-venta de coches, sólo intervienen los agentes privados: economías domésticas y empresas.

Verdadero Falso