4.1. El método inductivo y el método deductivo

Cuando la filosofía se centró en el problema del conocimiento, es decir, en la tarea de obtener conocimientos fiables acerca de la realidad, se empezó a prestar atención a la cuestión del método. Esta preocupación por lo metodológico condujo a la afirmación de que había dos tipos de métodos.
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El primero de ellos es el método inductivo. El filósofo inglés Francis Bacon (1561-1626) fue quien lo estudió minuciosamente proponiéndolo para todas las ciencias. El método inductivo intenta ordenar la observación tratando de extraer conclusiones de carácter universal desde la acumulación de datos particulares. Así, Bacon proponía un camino que condujera desde cientos y miles de casos individuales observados hasta el enunciado de grandes leyes y teorías de carácter general, por lo que el conocimiento tendría una estructura de pirámide: una amplia base cimentada en la observación pura hasta la cúspide, en donde colocaríamos las conclusiones de carácter general y teórico.

En el método inductivo los pasos que hay que dar son:
  • Observación y registro de los hechos.
  • Análisis y clasificación de los hechos.
  • Derivación inductiva de una generalización a partir de los hechos.
El siguiente esquema muestra los pasos del método inductivo:

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El problema del método inductivo.

La propuesta inductiva adolecía de algunos defectos. En primer lugar, para observar hay que saber qué observar y, para ello, debemos contar con una teoría previa que nos diga qué datos son los significativos. Por lo tanto, la observación en sí misma no podía ser el inicio del método.
 
El segundo defecto del método inductivo reside en el problema de cómo extraer conclusiones generales a partir de la observación de casos particulares. Dicho de otra manera, el método inductivo no puede dar una copia, un catálogo exhaustivo de todo lo que sucede en la realidad, motivo por el cual el método inductivo sólo ofrece conocimientos probables.
Antes estas limitaciones se han propuesto, a lo largo de la historia, variadas formas de lógica inductiva, es decir, instrucciones para extraer conclusiones a partir de observaciones particulares.
 
John Stuart Mill (1806-1873) propuso una serie de tablas inductivas que cumplieran esa función. Por ejemplo, si observamos el fenómeno "A" en repetidas ocasiones, y siempre que aparece dicho fenómeno (por ejemplo, la aparición de tormentas eléctricas) antecede un fenómeno "B", (por ejemplo, una combinación de temperatura y grados de humedad del aire), podemos llegar a la conclusión de que "B" es la causa de "A".
 
Sin embargo, esta conclusión no es rigurosamente correcta, pues no podemos estar completamente seguros de que en algún caso "A" tenga una causa distinta de "B": solamente nos indica una probabilidad, pero no una certeza absoluta. Podría ocurrir que una tormenta se generara por una causa distinta a la combinación observada de temperatura y humedad. Y es imposible que observemos todos los casos posibles.

¿Y el método deductivo? El método deductivo estaba vinculado históricamente a las ciencias formales: a la lógica, las matemáticas y la geometría. Así funciona el método deductivo: a partir de principios generales y, con la ayuda de una serie de reglas de inferencia, se demuestran unos teoremas o principios secundarios.

El siguiente esquema muestra el funcionamiento del método deductivo:

 

Las ventajas del método deductivo se cifran sobre todo en el rigor y la certeza: podemos estar seguros de que, si las premisas o principios generales son verdaderos, entonces los teoremas o conclusiones también lo son. Un ejemplo clásico, procedente de la lógica aristotélica, sería el siguiente silogismo o razonamiento:

Todos los seres humanos son mortales.
Sócrates es un ser humano.
En consecuencia, Sócrates es mortal.

Si consideramos que las dos premisas son verdaderas, tenemos que admitir forzosamente que la conclusión lo es. No obstante, el método deductivo, pese a su rigor, tiene un serio inconveniente: no nos proporciona información nueva acerca de los hechos. Si te fijas bien, la conclusión (Sócrates es mortal) no agrega más información que la que está enunciada en las premisas. El método deductivo es, pues, un método formal, es decir, un método que afecta a la forma de los razonamientos, no al contenido. De ahí que su esfera de aplicación la constituyan las ciencias formales, pero sea insuficiente como método para las ciencias naturales.

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Las ideas fundamentales de este apartado son:
  • Un método lo constituyen una serie de pasos prefijados que nos permiten alcanzar con éxito un objetivo.
  • En el nacimiento de la ciencia moderna fue esencial la preocupación por la cuestión metodológica. Se consideraron en principio dos métodos:
  1. El método inductivo, propuesto por F. Bacon, trata de generalizar conclusiones de carácter universal a partir de la observación de casos particulares.
  2. El método deductivo, utilizado por Euclides (325-265 a.C.) en su Geometría y basado en la lógica aristotélica, deduce o infiere teoremas a partir de principios universales.
  • Ambos métodos presentan aspectos problemáticos; el inductivo es rico en información pero carece de rigor lógico, y el deductivo es riguroso pero no proporciona información nueva.

Icono de IDevice de pregunta Ejercicio de autoevaluación
1) Un método contrastado es útil para la ciencia por que:
  
Ahorra tiempo y garantiza resultados.
Nos permite ignorar los hechos, lo cual resulta cómodo.

2) El método deductivo:
  
Está inspirado en los trabajos de Francis Bacon.
Se basa en la geometría de Euclides y en la lógica de Aristóteles

3) El método inductivo pretende llegar a conclusiones generales:
  
Partiendo de la observación de casos particulares.
Deduciéndolas de principios aún más universales.