Tema 2. El saber científico

Icono IDevice Introducción
Hemos visto cómo la Filosofía intenta responder a las cuestiones acerca del sentido de la existencia humana. Hemos visto también que dichas cuestiones han sido y siguen siendo parte fundamental de la tarea filosófica.

Sabido esto, en este segundo tema daremos cuenta de las peculiaridades del conocimiento científico. Después de haber clasificado los diferentes tipos de saberes y esbozado una serie de características generales acerca del saber filosófico, dedicaremos tiempo al estudio y comprensión de la ciencia, un modo de conocimiento íntimamente relacionado con el filosófico, pero con características que lo diferencian claramente.

Por ello, es importante establecer los vínculos y diferencias entre filosofía y ciencia, calibrar el valor que posee la ciencia en nuestra civilización, clasificar las diferentes ramas de la ciencia y enumerar sus rasgos y características.

Una parte esencial del tema la constituye la cuestión del método, en concreto, el método hipotético deductivo. Y es que el éxito de la ciencia radica especialmente en esta cuestión: en cómo la comunidad científica ajusta su trabajo a unas reglas precisas y conocidas.

El siguiente vídeo muestra los avances de la ciencia en lo que respecta a nuestra comprensión del mundo. En dicho se insiste en la idea de que la ciencia es consecuencia directa del rigor de su método, del que se destacan dos principios: el respeto a los hechos y el espíritu crítico. Este último, como ya hemos visto, es también esencial en la filosofía, y constituye el mejor ejemplo del estrecho vínculo que existe entre ciencia y filosofía. Sabemos que ambas disciplinas comenzaron a separarse a partir de la Edad Moderna: empezaremos el tema intentando comprender por qué se produce esa separación.