Tema 4. Aprendemos técnicas para comprender los textos

Evidentemente, no todos los textos tienen el mismo nivel de complejidad. En ocasiones, una primera lectura nos resulta suficiente para comprender el sentido global. En otras, no obstante, nos enfrentamos a un texto escrito con mayor grado de dificultad y, en principio, no conseguimos entenderlo. ¿Qué debemos hacer entonces? ¿Abandonamos su lectura?

Existen una serie de estrategias que pueden ayudarnos. Entre ellas, es interesante que nos fijemos en el título del texto y, en su caso, en las ilustraciones que lo acompañen. Comprobaremos que ambos nos orientarán sobre su contenido. Por supuesto, es necesario, que hagamos una lectura atenta del mismo, empleando el diccionario si desconocemos el significado de algún término o intentando deducirlo a partir del contexto.

Además de estas, hay otras técnicas que queremos que conozcas en este tema, cuya eficacia podrás constatar en tus propios estudios. Te ayudarán, además, a mejorar tus escritos. Aprenderemos a realizar resúmenes, esquemas y mapas conceptuales; pero, además, hemos de hacer incidencia en la presentación de los mismos, respetando las normas esenciales de ortografía y redacción, empleando una caligrafía legible (si el texto es manuscrito).

Queremos aprovechar para recomendarte desde aquí que leas. Con la lectura comprobarás cómo mejora tu expresión escrita (redacción y ortografía), aumenta tu bagaje cultural, porque aprendes nuevos conocimientos y adquieres mucha información; se ampliarán tus horizontes, ya que a través de la lectura podrás conocer otros mundos, costumbres, gentes; llenará tu tiempo de ocio; te despertará el espíritu crítico y te reportará muchas más satisfacciones.

Icono IDevice ¿Sabías que…?
La biblioteca más grande del mundo fue en su día la de Alejandría (siglo III a.C.), que llegó a albergar más de 700.000 volúmenes. En la imagen puedes ver una de sus salas.