1. El siglo XVIII. Contexto histórico y cultural. La transición al pensamiento racionalista

No sé por qué me atrajo esa manera de ver el mundo.

Los siguientes días, cuando estaba libre de algunas de mis responsabilidades, paraba en la biblioteca y tomaba algún libro de aquella época. Primero, los franceses y después Cadalso, Valdés, Feijoo, Iriarte y otros muchos. Así fue como comencé a entender mejor mis circunstancias.

Uno de los textos que todavía recuerdo es este de las Cartas Marruecas de José Cadalso. Tanto en el tono del texto como en su contenido, puedes observar que algo está cambiando en el pensamiento cultural del siglo XVIII.

Imagen 3. Autor: Andrea Appiani.
Dominio público

"Estas cartas tratan del carácter nacional, cual lo es en el día y cual lo ha sido. Para manejar esta crítica al gusto de unos, sería preciso ajar la nación, llenarla de improperios y no hallar en ella cosa alguna de mediano mérito. Para complacer a otros, sería igualmente necesario alabar todo lo que nos ofrece el examen de su genio, y ensalzar todo lo que en sí es reprensible. Cualquiera de estos dos sistemas que se siguiese en las Cartas marruecas tendría gran número de apasionados; y a costa de mal conceptuarse con unos, el autor se hubiera congraciado con otros. Pero en la imparcialidad que reina en ellas, es indispensable contraer el odio de ambas parcialidades. Es verdad que este justo medio es el que debe procurar seguir un hombre que quiera hacer algún uso de su razón; pero es también el de hacerse sospechoso a los preocupados de ambos extremos. Por ejemplo, un español de los que llaman rancios irá perdiendo parte de su gravedad, y casi llegará a sonreírse cuando lea alguna especie de sátira contra el amor a la novedad; pero cuando llegue al párrafo siguiente y vea que el autor de la carta alaba en la novedad alguna cosa útil, que no conocieron los antiguos, tirará el libro al brasero y exclamará: «¡Jesús, María y José, este hombre es traidor a su patria!». Por la contraria, cuando uno de estos que se avergüenzan de haber nacido de este lado de los Pirineos vaya leyendo un panegírico de muchas cosas buenas que podemos haber contraído de los extranjeros, dará sin duda mil besos a tan agradables páginas; pero si tiene la paciencia de leer pocos renglones más, y llega a alguna reflexión sobre lo sensible que es la pérdida de alguna parte apreciable de nuestro antiguo carácter, arrojará el libro a la chimenea y dirá a su ayuda de cámara: «Esto es absurdo, ridículo, impertinente, abominable y lamentable»".

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1. ¿Cuál es el tema del texto?

a) El contenido de las Cartas Marruecas.

b) La crítica a la patria.

c) El tipo de lector que espera.

2. ¿Cuáles son los posibles puntos de vista que puede adoptar el autor?

a) El apasionamiento y la indiferencia sobre asuntos diversos.

b) La imparcialidad y la razón.

c) Criticar o alabar desmesuramente los aspectos de nuestra nación.

3. ¿Cuál es el punto de vista que quiere adoptar el autor?

a) La crítica despiadada.

b) La imparcialidad y la razón.

c) La alabanza desmedida.



Como puedes observar, el autor quiere plantear el tema de España sin apasionamiento de ningún tipo, ni a favor ni en contra. Solo a través de un pensamiento racional. Pero ¿a qué se debe este afán por el uso de la razón y de buscar el "justo medio"?

En la Europa del siglo XVIII se está produciendo una evolución del pensamiento filosófico y cultural hacia el racionalismo o el predominio absoluto de la razón humana sobre otra fuente de conocimiento. Cualquier cultura previa, tradición, creencia... ha de someterse a la crítica, el experimentalismo y, por supuesto, a la razón. Esto llevará al hombre al progreso y a su felicidad.

Socialmente esta nueva corriente fue apoyada por la clase social surgida en el Renacimiento: la burguesía, que veía una forma de poder en el estudio y la adquisición de conocimientos.

Por su parte, la monarquía busca también mantener su estatus privilegiado y, dentro del absolutismo monárquico, impone una política conocida como "despotismo ilustrado", un paternalismo político que busca imponer sus reformas sociales sin contar con la voluntad popular.

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Completa el siguiente texto con las palabras que se ofrecen:

Banco de palabras: régimen, revolución, industrial, criticismo, burguesía, técnicas.

El siglo XVIII constituye una época de desarrollo y progreso de las y las ciencias, apoyada desde la monarquía y la . El antropocentrismo, racionalismo y van a ser sus principales características.

Desde una primera etapa, donde continúa el sistema social del Antiguo , con una nobleza privilegiada frente a las clases populares, se llega a un periodo revolucionario, cuyos exponentes máximos serán la francesa, la Independencia norteamericana y la Revolución inglesa.

  


Pero ¿y en España? ¿Sucede lo mismo que en el resto de Europa?

Debemos recordar que la monarquía está en manos de los Borbones. Felipe V comienza su reinado con el siglo, en 1700, y es nieto de Luis XIV de Francia. Por lo tanto, existe una estrecha relación con Francia y los países europeos donde las ideas reformistas van surgiendo.

El rey asume todo el poder e impone un modelo centralista que acorta los privilegios de algunas regiones, en especial de Aragón y Cataluña.

Así mismo, se produce un enfrentamiento con la jerarquía eclesiástica, en concreto con los jesuitas, que fueron expulsados por Carlos III, permitiendo de esta manera el desarrollo de leyes educativas, antes controladas por la Compañía de Jesús.

Surge la figura de Feijoo, que va a influir enormemente en la introducción de las nuevas ideas en España.

Solo la Revolución francesa va a frenar este proceso reformista. El miedo a las ideas revolucionarias hace que España se distancie de Francia, hasta la llegada al gobierno de Aranda y Godoy, y las ideas liberales y antirreformistas que tantas repercusiones tuvieron en el siglo XIX.

Lo que sí perdura de esta época son las instituciones ilustradas que permitieron normalizar y difundir el arte y la cultura española. Entre ellas podemos citar:

  • La Biblioteca Nacional, fundada en 1712 por Felipe V, con libros de la Biblioteca Real, en su mayoría.
  • Real Academia Española, creada en 1713 por un grupo de ilustrados, presididos por el Marqués de Villena, Martínez Pacheco, para cuidar del castellano y difundirlo.
  • Real Academia de la Historia, a partir de las tertulias de varios eruditos que deciden, en 1735 rescatar y conservar los documentos históricos españoles.
  • Las Sociedades Económicas de Amigos del País, que buscan fomentar el progreso social y artístico entre el pueblo. Su labor docente fue muy importante.
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En el siglo XVIII va a florecer una de las sociedades secretas que más interés ha levantado a lo largo de la historia: la Francmasonería.

La Francmasonería se define como una sociedad de pensamiento. Ella misma se presenta como una orden iniciática reservada para una élite reclutada por cooptación (método consistente en una asamblea que acepta a sus miembros por votos). La Francmasonería, en su forma actual, viene del año 1717, fecha de la fundación de la Gran Logia de Londres.

El secretismo de sus ritos ha dado lugar a toda una literatura comercial de mucho éxito, cuyo ejemplo más reciente lo tenemos en El Código da Vinci, de Dan Brown, novela que, basándose en datos reales inconexos en apariencia, traza una intriga sorprendente.


Icono IDevice Objetivos
Para adentrarnos en la historia, la sociedad y la cultura del XVIII lo mejor es acudir a una enciclopedia, un invento precisamente de aquel siglo y cuyo primer ejemplar se publica en Francia en 1751 por Diderot y D'Alembert. Para muchos estudiosos fue el inicio de la Edad Contemporánea.