Tema 7. Dominio natural de montaña español

El medio físico de montaña se caracteriza por la rugosidad del relieve, inestabilidad climática, ya que en todas ellas se producen similares modificaciones climáticas, y por una cobertera vegetal que responde a los mismos parámetros: altura, humedad y temperatura, así se produce una graduación en altura similar en todos los medios de montaña.

Imagen_01 Pueblo pirenaico abandonado.
Imagen propia

Se distingue habitualmente entre alta y media montaña, la primera se distingue por tener un piso nival donde la nieve se mantiene durante todo el año, existiendo o no glaciares. En España podemos afirmar que no existe alta montaña. La dominante es la media montaña, e incluso podríamos distinguir entre la media montaña oceánica y la mediterránea, siendo está última muy afectada por la sequía estival, que provocará por encima del límite del bosque praderas discontinuas y amplias extensiones de garrigas de matorrales xerófilos espinosos con porte de bola.
En cuanto a los ríos de montaña podemos decir que existen dos criterios principales para definirlos:
  1. Un rio de montaña es aquel que se halla en una región situada en alturas superiores a los 1.000 m.
  2. Que tenga una pendiente longitudinal superior al 0,2%.
El régimen hidrológico de los ríos de montaña es acusadamente estacional, sobre todo debido a la fusión del hielo o la nieve, siendo el invierno la estación en la que se produce un fuerte estiaje. Son ríos que tienen un régimen torrencial y debido a su gran pendiente tienen una alta capacidad de erosion y de transporte de sedimentos. La irregularidad es pequeña, por el papel regulador de la nieve. Este régimen se da en las altas cabeceras de los ríos de las grandes cadenas montañosas, Pirineos y Béticas.

En los medios de montaña españoles es muy importante la exposición, ya que las laderas de umbría son mucho más secas que las de solana, lo que provocará diferencias entre el número y la variedad o tipos de especies.
La acción del hombre sobre el medio de montaña ha sido muy dispar, hasta mediados del siglo pasado el hombre cuidó y vivió de la montaña, le proporcionaba abundante pasto, en los fondos de los valles cultivaba la tierra para completar su dieta y vender los excedentes, y por último, aprovechaba la madera como materia prima para la producción de objetos y como fuente energética. El desarrollismo de los años 60 provocó un masivo abandono del medio de montaña y su decadencia. Hecho que puede apreciarse en la imagen adjunta.

Actualmente el medio de montaña vuelve a recobrar protagonismo, gracias a las nuevas formas de ocupación y explotación. Las segundas viviendas y el desarrollo de los deportes de invierno y aventura, como el esquí, el barranquismo, descensos por aguas bravas…, y el apoyo que han recibido sus habitantes de la Unión Europea a través de la PAC, están permitiendo un nuevo y pujante desarrollo, aunque corren el riesgo, como han denunciado organizaciones ecologistas, de sufrir profundas transformaciones que acaben con lo que aún queda del primitivo medio montano.