3. Recursos energéticos

RECURSOS ENERGÉTICOS.

Denominamos recursos energéticos a los medios o recursos que nos ofrece la naturaleza, y a partir de los cuales, mediante un proceso industrial, se obtiene alguna forma de energía que puede ser directamente utilizada por el consumidor o por alguna actividad productiva.

Los recursos energéticos pueden ser:

  • Sólidos, como el carbón o la biomasa (si se quema para obtener energía),
  • Líquidos, como el petróleo o el gas natural.
  • La biomasa (si se utiliza para obtener biogás).
Imagen 10. Hulla. Fuente: Wikipedia 
Imagen 11. Fuente: Wikipedia 
Imagen 12. Maiz para elaborar energía biomasa. Fuente: Wikipedia 

Aunque no se quemen también llamamos recurso energético al uranio, al hidrógeno, a la radiación proveniente del sol (la iluminación y el calor), la energía mecánica que contienen las masas de aire o el agua y a la energía geotérmica.

En este capítulo nos centraremos en los recursos no renovables, que son aquellos que se agotan al ser utilizadas. Se llevan utilizando muchos años, y su transformación en energía y la posterior utilización de la misma tienen importantes efectos nocivos sobre el medio ambiente, especialmente por la contaminación atmosférica que ocasionan y por los residuos que generan.

EL CARBÓN.

Se trata de una roca sedimentaria combustible muy rica en carbono, formada por la descomposición de restos vegetales a lo largo de millones de años. El carbón es el combustible fósil más abundante.

El poder calórico de los diferentes tipos de carbón depende de su antigüedad:

  • Los que tienen un origen en la era primaria, como la antracita y la hulla bituminosa, son los de mayor poder calórico
  • Los que se originaron en el mesozoico, secundario, como la hulla subbituminosa (lignito negro) o el lignito pardo tienen menor poder calorífico y son más contaminantes.
  • Otros tipos de carbón son la turba y el coque
Imagen 13. Mapa de la minería del carbón

España tiene unas reservas limitadas de carbón y su explotación presenta una serie de problemas que reducen notablemente el interés económico:

  • Los yacimientos ricos ya se han agotado y los que quedan son de baja calidad: las que quedan son mayoritariamente de hulla subbituminosa o de lignito pardo y tienen muchas impurezas, lo que obliga a procesos de lavado y transformación para aumentar su poder calórico y evitar altos niveles de contaminación (especialmente con dióxido de azufre que es uno de los principales causantes de la lluvia ácida).
  • Los yacimientos españoles presentan una disposición de sus recursos en delgados, profundos y plegados estratos que impide la explotación a cielo abierto y obliga a un aumento de los costes para excavar profundas galerías subterráneas, entibadas y con complejos sistemas de transporte y drenaje.
  • El elevado coste de la mano de obra minera, ya que al dominar las minas galería la productividad por minero disminuye considerablemente.
Las reservas de carbón de mayor calidad se localizan en el Macizo Galaicoleonés y en la zona occidental de la Cordillera Cantábrica, mientras que las de hulla subbitumnosa y lignito pardo lo hacen en las cuencas turolenses del Sistema Ibérico.
Imagen 14. Producción nacional de carbón.

La historia de la producción de carbón en España presenta algunas singularidades: el lento proceso industrializador español (la industria española, escasa y mal distribuida, mantuvo formas de consumo energético de la primera industrialización hasta finales de los años cincuenta del pasado siglo), el escaso desarrollo del parque automovilístico, y el fuerte nivel de proteccionismo (favorecía el consumo del carbón español frente al mejor y más competitivo producido otros países) hicieron que el carbón fuese la energía primaria más utilizada y potenciaron un relativamente fuerte sector minero español.

Entre 1960 y 1985, el petróleo comenzó a convertirse en la energía primaria más consumida. El crecimiento del parque de automóviles, el aumento de la movilidad de personas y mercancías, el fortísimo desarrollo industrial y la modernización económica hicieron aumentar en consumo de este combustible fósil, pero la producción de carbón no disminuyó. Primero por el mantenimiento de elevados niveles proteccionistas que lo mantenían como un combustible “nacional” barato para la producción de energía eléctrica en las centrales térmicas; después porque, la subida de los precios del petróleo (crisis del petróleo 1973-1985) hicieron que se volviese a él como fuente de energía para las centrales térmicas; por último, porque la disminución de su producción y su sustitución por importaciones suponía el desarrollo de malestar social en las cuencas mineras, donde había un potente arraigo sindical y una larga tradición de conflictividad social.

En 1986, con el ingreso en la UE, la situación cambió: las autoridades europeas prohibieron las subvenciones y las medidas protectoras sobre el sector: el resultado ha sido una rápida sustitución del carbón por otras fuentes de energía (gas, nuclear, renovables…) y el progresivo cierre de minas y de empresas (en la actualidad, hay unas treinta empresas, aunque siete de ellas controlan el 80% de la producción), y el desarrollo de planes de reconversión para las zonas mineras, que pretenden sustituir estas actividades por otras más rentables y competitivas. El ejemplo más relevante es el llamado “Plan MINER”, o Plan Nacional de Reserva Estratégica de Carbón 2006-2012 y el Nuevo Modelo de Desarrollo Integral y Sostenible de las Comarcas Mineras, en el que se subvencionan actividades tendentes a la instalación de actividades económicas de los sectores secundario y terciario en antiguas zonas mineras, la construcción de infraestructuras, la mejora en la formación, etc.

EL PETRÓLEO.

El petróleo, también llamado "aceite de roca" es un líquido oleaginoso combustible, compuesto por una mezcla de hidrocarburos y de otras sustancias como oxígenos, azufre y nitrógeno. Su olor es fuerte y es poco denso porque flota sobre el agua. El origen del petróleo, y del gas, está en la acumulación y depósito, durante largos períodos de tiempo, de grandes cantidades de compuestos orgánicos (fundamentalmente zooplancton y algas) en las cuencas sedimentarias marinas o lacustres en un ambiente anaeróbico o ambiente en el que faltaba el oxígeno. Estos restos orgánicos contienen carbono e hidrógeno en cantidades abundantes, y constituyen los elementos fundamentales del petróleo y del gas (hidrocarburos).

En España los principales yacimientos españoles se encuentran en Tarragona y en Ayoluengo de la Lora (Burgos).

Imagen 15. Consumo de energía primaria procedente de los diversos recursos energéticos.

El petróleo "crudo" es el recurso energético más consumido para crear energía primaria, electrica, consumida en España, ello se observa en el gráfico del consumo de energía primaria, donde casi el 50% procede del petróleo.

Este elevado consumo ocasiona una fuerte dependencia de las importaciones, así la falta de autobastecimiento obliga a importar casi la totalidad del petróleo que consumimos. Los orígenes de las importaciones españolas de petróleo son Oriente Medio (Arabia Saudí, Irán, Irak…), África (Libia, Nigeria…), Latinoamérica (Méjico, Venezuela…) y Europa (Rusia, Noruega, Reino Unido…). A diferencia de la UE, donde las importaciones de Rusia suponen una tercera parte del total, la situación geográfica española (próxima a África y más lejos del este europeo) y las relaciones económicas con Latinoamérica, permiten una mayor diversificación.

El consumo de petróleo manifiesta una ligera tendencia al crecimiento, que contrasta con una doble problemática:

  • Sus precios mantienen una tendencia al alza
  • Los compromisos adquiridos en el protocolo de Kioto (y sus secuelas en Bali) inducen a reducir el consumo y sustituirlo por otras fuentes de energía.
No obstante, se pueden hacer dos matizaciones:
  • El consumo de petróleo como energía primaria tiende al descenso, siendo sustituido por otras energías (gas o biomasa), fundamentalmente para la fabricación de electricidad en centrales térmicas.
  • Trasformado en gasolina, gasoil, gasóleo, fueloil, nafta, queroseno, aceites lubricantes, asfalto, gases licuados del petróleo (GLP), como el propano o el butano, el consumo de petróleo como energía final manifiesta un ligero aumento, que se debe al aumento del consumo del transporte. Sin embargo, en calefacciones y otros usos domésticos, al amparo de las subvenciones y las políticas restrictivas derivadas de los compromisos de Kioto, está siendo sustituido por el gas natural y por energías renovables. Por último, como materia prima para la industria (química y petroquímica, por ejemplo) se mantiene o disminuye el consumo (producción de azufre, de amoniaco, de acetona, de fibras para la industria textil, de polietileno u otros plásticos), en función de los procesos de deslocalización que afectan a los subsectores industriales más intensivos en mano de obra o de los problemas de competitividad que pueden tener en el mercado global.
Imagen 16. Mapa de los principales recurso energéticos y canales de abastecimiento.

A pesar de carecer de reservas, el sector petrolífero español es importante y tiene un gran peso económico.

En España, país con una fuerte dependencia de las importaciones de crudo que se realizan por vía marítima, las refinerías se sitúan en el litoral (exceptuando la de Puertollano), desde donde parte una red de oleoductos que se organiza en unos ejes muy marcados:

  • País Vasco- Cataluña, a través del valle del Ebro, y con conexión con Madrid.
  • País Vasco-noroeste español, con conexión con Portugal desde Salamanca.
  • Eje gallego, con conexión con Portugal.
  • Eje Madrid-Puertollano-Cartagena-Badajoz, con conexión con Portugal.
  • Andalucía-Puertollano-Madrid

A partir de esos ejes se distribuye por vía terrestre al conjunto del territorio español, y como se puede observar, la red de oleoductos tiene gran parecido con el esquema de los sistemas urbanos y con los ejes económicos españoles.

 

EL GAS NATURAL

Se trata de una mezcla de gases (hidrocarburos gaseosos), entre los que predomina (97%) el metano, que se encuentra en yacimientos subterráneos asociada al petróleo, al carbón o de forma aislada. Otros gases de la mezcla son el propano y el butano, que son denominados Gases Licuados del Petróleo por la facilidad con la que pueden pasar a un estado líquido sometidos a ciertas presiones y temperaturas.

España carece prácticamente de reservas y su producción es escasísima y en disminución, localizándose los yacimientos más importantes en Huelva y en Sevilla. Esta situación obliga a depender de las importaciones, fundamentalmente de los países del Golfo Pérsico, Argelia, Libia, Egipto, Noruega y Portugal. Estas importaciones se realizan por gasoductos desde los países europeos o desde Argelia, y a través de barcos “metaneros” desde orígenes más lejanos (el gas viaja licuefactado y se regasifica en instalaciones situadas cerca de los puertos de recepción).

Imagen 17. Procedencia del gas natural importado por España. 2007. Fuente: Ministerio Industria, Turismo y Comercio

Como en el caso del petróleo, la lejanía de Rusia y los países de la antigua URSS hace que España no tenga a estos países entre sus principales abastecedores, como sucede en la UE, especialmente en los países situados más al este. No obstante, las políticas europeas de diversificación de los orígenes y de creación de una red europea de gasoductos que facilite los intercambios y asegure el abastecimiento, hacen previsible que los orígenes de las importaciones de gas se modifiquen en los próximos años, ganando peso las procedentes del coloso ruso.

El consumo de gas natural es cada vez más importante, fundamentalmente porque presenta cuatro ventajas:

  • Es menos contaminante que el carbón y el petróleo: emite un 65% menos CO2 que el carbón y el petróleo y un 20% de NOx, y prácticamente ningún SO2, siendo un hidrocarburo de sustitución de otros combustibles fósiles con vistas a cumplir los objetivos del protocolo de Kioto.
  • Su extracción y transporte es fácil; además la cercanía de las reservas rusas y norteafricanas juega a su favor.
  • Su precio es menor que el del petróleo, aunque el aumento de la demanda también está repercutiendo en el alza de sus precios.
  • Es un combustible que se utiliza para aumentar la variedad del mix energético.
Imagen 18. Infraestructuras del gas en España, 2009. Realizadas y planificadas. Fuente: Enagas

Estas ventajas han favorecido que el gas suponga algo más del 20% de la energía primaria consumida a nivel mundial, un 25% de la comunitaria y un 22% de la española. El horizonte, además, es de un aumento en el consumo mundial medio del 2,3% anual entre 2005 y 2030 (los aumentos previstos para el consumo primario de carbón y petróleo son del 2% y el 1,9%, respectivamente). Los países desarrollados son los que más gas natural consumen (la mitad del consumo mundial lo realizan los miembros de la OCDE), pero se prevé que a partir de la mitad de la próxima década se incorporarán con fuerza los países en desarrollo, impelidos por las exigencias de los compromisos adquiridos para luchar contra el cambio climático.

Como energía primaria, en España, el 43% del gas se dedica a la producción de electricidad, bien en centrales térmicas de gas o en centrales de cogeneración, y el 57% restante para el consumo final en la industria (41,5%) o en los hogares y servicios (14%), en calefacciones, etc.

El sector del gas, en España, como sucede con el del petróleo, está liberalizado siguiendo las directivas europeas, pero presenta una fuerte concentración empresarial. A las actividades de transporte, regasificación y almacenamiento se dedican 12 empresas, pero Gas Natural, Iberdrola y REPSOL controlan casi el cien por cien del mercado. Las actividades de distribución y comercialización las realizan un mayor número de empresas (30 y 18, respectivamente), aunque el peso de las grandes multinacionales es también enorme.

La gestión de la red de gasoductos y de las actividades de almacenamiento estratégico la realiza ENAGAS (Empresa Nacional del Gas S.A.), bajo la supervisión de la Comisión Nacional de la Energía.

MINERALES RADIOACTIVOS. LA ENERGÍA NUCLEAR

Varios son los minerales de los que el hombre se aprovecha para la consecución de un tipo de energía, la nuclear. Barata y limpia está muy cuestionada por la peligrosidad de sus residuos.

Llamamos energía nuclear a la que se obtiene a partir de reacciones producidas antrópicamente en el núcleo de algunos isótopos de ciertos elementos químicos, como el uranio-235, el torio, el plutonio, el estroncio o el polonio, aunque el más frecuente es el primero. Esta energía se produce en reactores nucleares y se utiliza para producir electricidad.


Imagen 19. Cuadro conceptual de la energía nuclear

Se utilizan dos tipos de reacciones nucleares:

  • La fisión que consiste en la división en cadena del núcleo del átomo (cada núcleo, al romperse, emite veinte o más neutrones, que impactan en otros núcleos rompiéndolos), que libera gran cantidad de energía, que se utiliza para convertir agua en vapor, con el que mover una turbina que produce energía eléctrica. El calor que se desprende en la reacción es tal que son necesarias importantísimas medidas de seguridad para controlar el calentamiento de la central nuclear.
  • La fusión nuclear consiste en la unión en cadena de dos núcleos atómicos de hidrógeno, deuterio o tritio, que libera una enorme cantidad de calor (mil millones de grados centígrados), que se puede transformar en energía eléctrica. El problema fundamental de este tipo de reacción nuclear es que no se ha conseguido realizar un reactor que controle esa cantidad de energía-calor.

La energía nuclear presenta como ventajas una gran eficiencia y la ausencia de emisiones de GEI, además es una fuente de energía primaria que aumenta el mix energético y eleva el grado de estabilidad en la oferta energética. Estas circunstancias hicieron que comenzase a desarrollarse en los años setenta, cuando la llamada “crisis del petróleo” elevó el precio del que entonces era la principal fuente primaria de energía y suscitó problemas de abastecimiento. No obstante, algunas características de la energía nuclear han limitado su crecimiento:

  • Los combustibles nucleares (fisión), una vez utilizados (y reutilizados y reciclados en procesos de enriquecimiento o recarga), generan residuos radiactivos, cuya peligrosidad (emiten radiaciones nocivas para la vida) puede durar cientos de miles de años. El almacenamiento de estos residuos es muy dificultoso ya que es necesario asegurar que durante larguísimos períodos de tiempo podrá ser evitada la contaminación que pueden generar.
  • Las centrales nucleares de fisión necesitan importantes y caras medidas de seguridad, dado el peligro de que puedan producirse accidentes o fugas, como sucedió en la central de Chernóbil, en 1986.
  • La actividad de las centrales nucleares tiene impactos en el medio: afecta al microclima de la zona, modifica la temperatura de las aguas de los ríos de los que se abastece, etc.
  • Los combustibles utilizados en las centrales nucleares no son renovables y se encuentran localizados en unos pocos países, lo que ocasiona una fuerte dependencia de las importaciones.

Dentro de la UE, España, con algo menos del 9,8% de la energía primaria consumida, ocupa un lugar relativamente bajo. Las causas hay que buscarlas en la mala imagen que tiene en su opinión pública. De hecho, en los planes que se elaboraron para hacer frente a la subida de los

Imagen 20. Producción de energía nuclear en España. 2007

precios del petróleo y a la excesiva dependencia española de este combustible, el gobierno español, siguiendo el modelo energético francés, planeó la construcción de 20 centrales nucleares, pero, en 1984, a través de la llamada “moratoria nuclear”, se paralizó la construcción de diez de ellas.

La producción de uranio es inexistente en España. Hasta hace pocos años se explotaban las minas de Saelices, en Salamanca, cerradas en 2003; aunque, desde 2008, una empresa canadiense y otra australiana buscan uranio en Extremadura y Salamanca. Por lo que el 100% del combustible nuclear utilizado en España es importado, fundamentalmente de Níger.

La seguridad nuclear en España la lleva a cabo el Consejo de Seguridad Nuclear, que es un organismo independiente de la Administración del estado, que se encarga de controlar la seguridad de las centrales (situación medioambiental, seguridad, seguridad de los trabajadores, etc.), de su desmantelamiento (si procede), de las instalaciones donde se manipulan los combustibles nucleares, y de la seguridad del transporte y almacenamiento de los residuos radiactivos.

En la UE, el organismo encargado de coordinar estas funciones y algunas otras (I+D en el sector, seguridad en el abastecimiento de combustibles, etc.) es la Comunidad Europea de Energía Atómica (EURATON). A un nivel superior, se sitúa la Agencia de Energía Nuclear (NEA), organismo de la OCDE. Por último, a un nivel global, se encuentra la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA),


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¿Un recurso energético es aquel que cuando se utiliza produce energía?
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¿Cuántos tipos de carbón existen?
Pregunta Verdadero-Falso
¿La entrada en la Unión Europea ha favorecido a la minería y extracción de carbón en España?



Verdadero Falso
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¿Cuáles son las principales causas que favorecen  la instalación de las refinerías de petróleo en la costa?.
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¿Qué causas están provocando un aumento de consumo de gas en España?
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Enumera las principales ventajas y los principales problemas de la energía nuclear.