3. La Política Agraria Común (PAC)

Imagen 9. Los ingresos agrícolas. Fuente: Eurostat. Autorizados usos educativos.
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El diagrama o gráfico de arriba compara la evolución de los salarios y las rentas obtenidos de las actividades agrarias y de los otros sectores de la economía

  1. ¿Son similares los salarios de los sectores secundario y terciario a los ingresos obtenidos de las actividades agrarias?
  2. ¿Cómo han evolucionado?
  3. ¿Cómo ha evolucionado la diferencia que hay entre ellos?
  4. ¿A qué crees que se debe esa diferencia?
  5. ¿Qué tiene que ver la progresiva despoblación del mundo rural con esta diferencia en los ingresos?

¿Qué es la política Agraria Común?

La Política Agraria Común es el conjunto de políticas y directivas que sobre temas agrarios y de mundo rural ha fijado la Comisión Europea, y todos los estados miembros de la UE deben aplicarlas en sus territorios y desarrollarlas en sus legislaciones. La PAC es una de las políticas más importantes de la UE porque en la actualidad supone la mitad de su presupuesto, y porque afecta al 91% de su territorio (rural) y al 56% de la población, que habita en ese territorio.

La PAC actual se estableció en 2003, y viene determinada por varios factores:

  • 1. Los acuerdos adoptados en el proceso de globalización, especialmente en la Ronda de Uruguay (reducción drástica de aranceles y de trabas a las importaciones) y en la inconclusa de Doha (en 2013 deben haber desaparecido las subvenciones a la producción y a los precios agrarios).
  • 2. La creación de un mercado mundial supone un reto para la competitividad de los productos agrarios europeos, producidos con costes más elevados que los de las economías menos desarrolladas y emergentes, y que los de otras economías avanzadas con estructuras agrarias más eficientes. Para hacer frente a este reto, la Estrategia de Lisboa (hasta 2010) y, actualmente, el Plan Europa 2020 fijan criterios y objetivos para el fomento de la competitividad, que la PAC también debe cumplir.
  • 3. Los acuerdos internacionales sobre temas de preservación del medio ambiente condicionan las políticas económicas, entre las que se encuentra la PAC.
  • 4. Los planes de estabilidad económica europeos orientados a mantener el euro como una moneda fuerte, y a paliar los problemas que los déficit públicos de los países miembros, ocasionados por las medidas para luchar contra la crisis económica, pueden ocasionar. Estos planes de estabilidad obligan a una contención del gasto, que afecta directamente a la PAC.
  • 5. La opinión pública europea que reclama una moderación en la presión fiscal, una proporcionalidad entre el gasto en actividades agrarias (suponen la mitad del presupuesto comunitario) y el peso económico de las mismas (suponen un 2% del PIB europeo), un mayor cuidado medioambiental, y unas garantías sobre la calidad y seguridad de los alimentos que consume.
  • 6. La necesidad de mantener poblado el mundo rural, en el que las actividades agrarias son las que lo articulan y mantienen. Para hacer frente al problema de que estas actividades no tienen capacidad por sí solas para generar rentas suficientes para que la población encuentre atractiva su permanencia en el ámbito rural, se plantea la necesidad de llevar nuevas actividades económicas a ese ámbito, y de generar nuevas actividades en el mismo (turismo rural, artesanía tradicional…)


Por ello, la PAC se plantea  los siguientes objetivos y estrategias para conseguirlos:

1. Su objetivo principal dejan de ser las actividades agrarias, y para serlo una política global de desarrollo rural. Así se apoyará
  • La diversificación de las actividades económicas y las fuentes de ingresos en el mundo rural.
  • La reestructuración de las explotaciones buscando una mayor rentabilidad, un mayor cuidado medioambiental y una mayor calidad de las producciones. Se busca aumentar la competitividad por dos mecanismos: seguir reduciendo los precios para poder competir (esta reducción se compensa con las ayudas directas) y competir por calidad y diversidad.
  • El desarrollo de las zonas y economías rurales en toda la Unión Europea en base a la modernización de las explotaciones, la formación de los empresarios agrarios, la mejora de la calidad del producto, el establecimiento de canales de comercialización más eficientes y beneficiosos para el productor agrario, el fomento del asociacionismo en el mundo rural, etc.
2. Garantizar la seguridad de los alimentos que tienen su origen en producciones agrarias europeas.  Exigiendo unos parámetros de calidad a los empresarios agrarios si quieren recibir subvenciones.
3. Compatibilizar las actividades agrarias con el cuidado medioambiental. Estableciendo un catálogo de “buenas prácticas” que:
  • Contribuyan al mantenimiento de una gran variedad de hábitats seminaturales de gran valor, que son un soporte importante para el mantenimiento de la biodiversidad en Europa
  • Impidan las consecuencias nocivas de la sobreexplotación de las tierras, del uso abusivo de fertilizantes y productos químicos y otros medios de producción agrarios, y favorecen las actividades forestales, la recuperación de paisajes y prácticas agrarias  tradicionales, con lo que se disminuyen los efectos contaminantes de la agricultura y la ganadería y se colabora en el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
4. Establecimiento de un sistema de gestión ágil, eficiente y económico, para lo que se establece:
  • Fusión de los diferentes tipos de subvenciones en un único pago por explotación que se paga por tener una explotación agraria, independientemente de su tamaño y de las producciones que obtenga. Ese pago está destinado a mejorar las rentas agrarias. La única condición que se pone es el compromiso del agricultor con una serie de normas medioambientales, de inocuidad y calidad de los alimentos y de bienestar de los animales.
  • Conseguir que los empresarios agrarios estén preparados en 2013 para dejar de recibir subvenciones.
  • Reducir los presupuestos comunitarios destinados a la PAC del 70% inicial, al 33%.
  • Un nuevo modelo descentralizado que permite a los estados miembros cierta autonomía para poder administrar una parte de la cantidad de dinero inicialmente asignado para ayudas directas, y destinarlo a las medidas de desarrollo rural que estimen necesarias.