4. Los espacios agrícolas en España

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Las tierras labradas de España están por debajo de los 18 millones de hectáreas, lo que supone un poco menos del 35% de toda su superficie. Desde comienzo de los años noventa, las cifras llevan un lento retroceso. Similares procesos y cifras se dan entre nuestros países vecinos y miembros de la UE.

Este descenso en las tierras labradas ha dado lugar a que aumentase la superficie destinada a prados (ligeramente), pastizales y terreno forestal, que en total ocupan un 48% de la superficie española. El resto del suelo español (un 17%) se dedica a usos no agrarios (eriales, suelos improductivos, etc.).

Los abandonos, las jubilaciones, la agricultura a tiempo parcial, el nuevo sistema de subvenciones (pago único), etc. están ocasionando ese lento abandono de suelos y de cultivos, especialmente los que requieren mucho trabajo y tienen escasa competitividad, para reconvertirse en otros más apoyados por la UE (apoyo a la reforestación como medida medioambiental), que requieren menos trabajo o que son compatibles con la agricultura a tiempo parcial o con el arrendamiento (desarrollo de prados y pastizales), o que son más competitivos-rentables (leñosos de regadío: forestales, frutales y hortalizas).

Imagen 10. Gráfico de elaboración propia