2. Las trasformaciones urbanas en España

En nuestro país la necesidad de transformar las ciudades se produjo algo después que en otros paises, debido a múltiples factores, entre los que destacan: el tardío desarrollo de la industrialización, que está íntimamente relacionado con la lenta asunción del poder por parte de la burguesía (entre otras cosas, según algunos eminentes historiadores, por su implícita alianza con la aristocracia), las convulsiones políticas de nuestro agitado siglo XIX, las guerras civiles (las tres guerras carlistas), la falta de capitalización para invertir, etc.

Pero, a pesar de lo dicho, los acontecimientos políticos y económicos, hicieron que los recintos medievales de nuestras ciudades fuesen cada vez menos adecuados para albergar un mayor número de habitantes y solventar los problemas higiénicos que se acentuaban con el crecimiento demográfico.

La Desamortización de los bienes eclesiásticos (Leyes de Mendizábal de 1837 y 1841) supuso la liberación de grandes espacios dentro de las ciudades, que sus nuevos propietarios querrán utilizar para construir y sacar beneficios.

Pero la desamortización civil de Madoz de 1855, supuso también la desaparición de bienes comunales en el campo, con lo que muchos campesinos no podrán mantenerse en él al faltarles un complemento imprescindible y se marcharán a las ciudades, lugares con mayor dinamismo económico. En este proceso también influye la desaparición del Antiguo Régimen y, con él, la liberalización del campo que dejaba, por ejemplo, de estar vinculado a los mayorazgos y se podía comprar y vender, desapareciendo así vinculaciones tradicionales y permitiendo una nueva inversión en él que traerá consigo la aparición de nuevos cultivos, la maquinaria, etc. En definitiva, que la mano de obra necesaria para cultivar fuese cada vez menor y, por tanto, que la excedente tenía que emigrar a las ciudades. Las cíclicas crisis del campo también expulsaban población del mismo.

Antes de planificar el crecimiento exterior de la ciudad con criterios urbanísticos, se procedió a su densificación mediante la ocupación de los espacios vacíos que existían (conventos desamortizados, espacios adyacentes a las murallas reservados para el movimiento de tropas, huertas, etc.) y la construcción en altura, multiplicando así las posibilidades de alojamiento en los mismos metros cuadrados.

Las necesidades de aumentar la higiene de las ciudades, donde moría más gente de la que nacía, hacen plantearse nuevas estrategias urbanísticas como la construcción de alcantarillado, el traslado de los cementerios fuera de los recintos urbanos, o la habilitación de nuevos espacios donde la manipulación de los alimentos pudiese ser mejor controlada, como es el caso de la construcción de mercados y mataderos.

La asunción de competencias por parte de los ayuntamientos hizo posible la confección de planes urbanísticos para intentar abordar el conjunto de los problemas de la ciudad. Estos planes contemplarán una serie de actuaciones como: destrucción de las murallas, ensanches, construcción de Grandes Vías, los llamados planes de alineaciones (crecimiento radial siguiendo las vías de comunicación), núcleos satélites (anexión de poblaciones cercanas), ciudades jardín, etc.

Las consecuencias de las propuestas de intervención de los planes urbanísticos y del aumento constante de la población de las ciudades, desde una perspectiva social, será la segregación social, más o menos intensa según la ciudad y las características económicas y sociales de cada una (por ejemplo las diferencias entre Bilbao y Madrid), concentrándose la burguesía y las clases medias acomodadas en los ensanches y las "Grandes Vías", y el proletariado y las clases marginales en el extrarradio y el centro, que quedará cada vez más degradado.

Desde la perspectiva artística y geográfica, sin embargo, los planes urbanísticos suponen la aparición de una disciplina científica, una ciencia social que buscará, de ahora en adelante, solucionar los problemas de la ciudad adaptándose a la sociedad de cada momento con una perspectiva técnica, una vez conocidos los procesos urbanos y detectados los problemas, se aplicarán las soluciones más adecuadas en cada momento.