Ejercicio resuelto

Icono de iDevice Caso de estudio

Vamos a analizar el Ensanche de Madrid, obra de Carlos Mª de Castro y deudora, según su propio autor, del proyecto de I. Cerdá de Barcelona.

Se trata, como siempre, de analizar los planos e imágenes que veremos y sacar consecuencias de ellos. En cada uno nos haremos una serie de preguntas.


Madrid 1831 Planos obra de J. Henshall y W.B. Clarke Aech
Museo de Historia de Madrid

Contorno de las murallas de Madrid antes de la
incorporación del palacio del Buen Retiro y su parque



Servicio de urbanismo del Ayuntamiento de Madrid
Plano de Carlos María de Castro de 1859. Anteproyecto del Ensanche de Madrid
Archivo de la Villa de Madrid. Signatura 059-31-19

Para dar solución a los problemas de la ciudad tradicional, como ya sabes se harán diferentes intervenciones, entre ellas la de planificar un ensanche para la ciudad.

El Ensanche de Madrid

  • Obra del ingeniero y arquitecto sevillano Carlos María de Castro, el anteproyecto del primer Ensanche se aprobó mediante Real Decreto de 19 de julio de 1860
  • Este Plan triplicó el espacio urbano, que pasó de tener 800 hectáreas en 1850 a 2.294 a finales de siglo. Creó barrios como los de Salamanca o Chamberí

Castro, Cerdá, Hausmann

El Ensanche de Carlos María de Castro es de extraordinaria importancia para la evolución de la Ciudad de Madrid, al igual que el de Ildefonso Cerdá para Barcelona, o el del Barón Haussmann, en el caso París. Los tres impulsan a finales del XIX un proceso de transformación de sus ciudades de hondo calado, con la incomprensión de sus contemporáneos en muchos casos, pero que ha alcanzado general reconocimiento por introducir nuevos conceptos, racionalizar el uso del espacio, mejorar la salubridad y, en definitiva, sentar las bases del urbanismo del futuro.

Para valorar las dimensiones de este proyecto y el mérito de quien lo llevó a cabo hay que situarse en el contexto histórico del Madrid de finales del XIX, un momento en el que la capital veía limitado su desarrollo por los estrechos límites físicos que le marcaba la antigua cerca construida por Felipe IV en el siglo XVII, en cuyo interior vivían más de 200.000 habitantes. La ciudad así configurada no tenía capacidad para responder a las necesidades de la capital del Estado en los albores del siglo XX, y con escasez de viviendas y deficientes condiciones higiénico-sanitarias.

Surgió entonces el debate entre los partidarios de extender la ciudad fuera de sus cercas o murallas, y los defensores de la reforma interior, que concluye con la elaboración del Plan Castro, que transformaría físicamente la ciudad, triplicando el espacio urbano, que pasó de tener 800 hectáreas en 1.850 a 2.294 a finales de siglo.

Un modelo nuevo

Con el Plan Castro, se planificó por primera vez un modelo de ciudad nuevo, que contribuía a alcanzar cinco grandes objetivos urbanísticos y sociales: en primer lugar, mejorar la calidad de vida de los habitantes de Madrid, al concebir un modelo urbano y residencial más sostenible, que incrementaba notablemente las condiciones higiénicas. Castro, en este sentido, sentó las bases generales de los nuevos principios de edificación en Madrid, relativos a aspectos esenciales como la altura de los edificios, configuración de las manzanas, anchura de las calles, ventilación o condiciones higiénicas.

El segundo objetivo alcanzado por el Plan Castro, fue el redimensionamiento del espacio urbano, respondiendo así al proceso migratorio, que provocaba graves hacinamientos en la ciudad histórica. En tercer lugar, integró las nuevas infraestructuras en la ciudad, contribuyendo decisivamente a la modernización de Madrid. El cuarto objetivo alcanzado, que se deriva del anterior, es la configuración de una ciudad más competitiva, al planificar las áreas de actividad económica dando respuesta al desarrollo industrial de la época. Finalmente, el presenta un importante valor añadido, al diseñar los procedimientos que permitirían llevar a cabo su desarrollo.

Pese a que la aplicación material del Plan Castro terminaría desvirtuando algunas de las propuestas originales de su autor, desde la perspectiva que dan los 150 años transcurridos, existen hoy pocas dudas de que constituye el primer gran esfuerzo de modernización de la ciudad. De hecho, los barrios surgidos del Ensanche de Castro -entre ellos, los de Salamanca, Retiro, Chamberí o Argüelles- construirán la imagen del Madrid del siglo XX.

Tienes buena información en este enlace de la página web del Ayuntamiento de Madrid.


Ahora ya solo nos queda analizar la ciudad resultante después de las intervenciones que ya hemos visto, el derribo de las murallas y el proyecto del ensanche. Aquí tendremos que añadir una pequeña consideración para la Gran Vía, aunque no se aprecia suficientemente en el plano que tenemos.

Madrid en 1931