Tema 4. La evolución del lenguaje escultórico

La escultura de la primera mitad del s. XX.

En primer lugar es casi imposible delimitar unas características generales de la escultura que se circunscriba a las fechas marcadas en el tema, ya que tanto los movimientos artísticos de la época, como los propios artistas sobrepasan, en buena parte de los casos dicha limitación cronológica.

Tampoco creemos que sea adecuado para los parámetros actuales de la enseñanza de la Historia del Arte el hablar sólo de movimientos artísticos o tendencias, es más consecuente hablar de artistas que, a lo largo de su trayectoria utilizaran criterios estilísticos de diferentes movimientos y, en muchos casos, serán inencuadrables por haber experimentado grandes transformaciones en sus concepciones artísticas o por haber configurado un estilo personal.

Lo más importante y la singularidad de la época es que prácticamente no hay reglas estrictas y los cambios con respecto a épocas anteriores son muy grandes: ahora vale todo como material para la escultura, incluso materiales de desecho; los temas son también muy variados y casi desaparecen los religiosos; la escultura es un todo, en el que entra a formar parte hasta los huecos que no están conformados por el material de la obra; podemos llegar hasta el movimiento real de la obra en algunos casos; la descomposición de los planos y el predominio de lo geométrico en algunos artistas; la presencia de objetos cotidianos que se erigen en obras de arte por voluntad del artista, etc.. En fin, todo un mundo nuevo que podemos ir atisbando mediante el análisis de algunos artistas.

Por lo tanto, en este tema vamos a hablar de algunos artistas, los que hemos considerado más relevantes tanto por su propia trayectoria como por su impacto en las ideas sobre el arte.

Analizaremos cada uno de los seleccionados con un breve texto y unos ejercicios sobre el mismo, así como con referencias externas para poder ampliar y concretar los conocimientos.