Tema 4. El impacto social del arte y el Patrimonio artístico

El impacto social del arte.

El arte siempre ha sido utilizado por el poder del momento para “engrandecerse”, “divinizarse”, “distinguirse”, “perpetuarse”, etc. Es decir, desde siempre ha buscado un impacto social evidente, ya estemos hablando de las pirámides de Egipto o de las Iglesias Barrocas Católicas.

Que la búsqueda del impacto social haya sido un elemento permanente a lo largo de la Historia del Arte, no quiere decir que siempre se haya buscado lo mismo, ni, como hemos visto a lo largo de la asignatura, que el arte haya sido siempre igual. Esto es evidente y viene determinado por la íntima conexión entre arte y sociedad. El arte es reflejo de la sociedad del momento y al cambiar ésta va cambiando también él, constituyéndose en un medio de acercamiento a la cultura por ser uno de los testimonios de la actividad espiritual de los humanos.

Como sabemos, hasta el s.XIX los artistas estaban más vinculados a los clientes y patrocinadores y, por tanto, la función social de sus obras estaba determinada por los intereses de éstos, ya fueran burgueses, nobles, eclesiásticos, reyes, ayuntamientos, cabildos catedralicios, congregaciones, agrupaciones, etc. Sólo los grandes artistas eran capaces de ir más allá y crear sus propios lenguajes y “mensajes” más o menos encubiertos en lo que se les había solicitado, tratando así de persuadir al espectador con otras cuestiones (aunque éstas quedaban sólo al alcance de algunos conocedores profundos de las Sagradas Escrituras, la Mitología, la Historia, la Ciencia, la Literatura, etc.), y, desde luego, logrando impactar al espectador por su originalidad y perfección técnica.