1. Al-Andalus

7. Imagen de Funkmonk,
dominio público.

El origen del término Al-Andalus con el que los musulmanes se referían a la Península Ibérica es incierto, aunque dos teorías son las que parecen más verosímiles:

  • Por un lado pudo deberse a que los pueblos beréberes, que sufrieron la invasión de los vándalos a comienzos del siglo V, pasaron a llamar tamort uandalos (tierra de los vándalos) a la Península Ibérica, de donde habían llegado los invasores. Los árabes podrían haber traducido a su lengua esa expresión, dando lugar a la forma Al-Andalus.
  • Otra interpretación mas reciente sostiene que la expresión Al-Andalus se relaciona con el océano Atlántico, y que los que la usaron por primera vez conocían la leyenda griega de la Atlántida, y rebautizaron a Hispania como Jazirat al-Andalus, "la península del Atlántico".


Sea como fuere, el término Al-Andalus cuajó y sustituyó entre los árabes al termino Span (versión árabe de Hispania), que usaron en los primeros tiempos. Por lo tanto, Al-Andalus terminó siendo la forma de referirse a todo el territorio de la Península Ibérica sometido al islam, con independencia de las divisiones políticas que pudieran existir en cada momento.

La conquista de Hispania por las tropas árabes se produjo en el contexto de un período de expansión del Imperio islámico, que nació en Arabia y en poco tiempo se había apoderado de la mayor parte de los territorios de la antigua Mesopotamia y del antiguo territorio romano del Norte de África. Imbuidos por la fe predicada por Mahoma, y seducidos por las posibilidades de botín y riquezas, las tribus árabes se lanzaron a una expansión militar que encontró escasa resistencia en los territorios vecinos, bastante debilitados por siglos de crisis y enfrentamientos.

Pero el islam era una religión seductora y simple, fácilmente asimilable por la mayor parte de los pueblos conquistados, por lo que la expansión del imperio se veía acompañada por la incorporación masiva de nuevas poblaciones a la comunidad islámica, que es lo que sucedió en Al-Andalus.

De esta forma, la Península Ibérica se convirtió en la frontera occidental de un extenso imperio que, gobernado desde Damasco (Siria), llegaba por su extremo oriental a la India. Como sucedió con Roma, la inclusión de la península en una estructura organizativa imperial de gran extensión favoreció la circulación de ideas, personas y mercancías, que desde Al-Andalus pasaban, de distinto modo, a la Europa cristiana. Es por ello que podemos considerar a Al-Andalus un puente de contacto entre oriente y occidente en la Edad Media.

8. Imagen de la Cartoteca, Proyecto Kairos, Ministerio de Educación
Rutas de la conquista árabe de Hispania
9. Imagen Cartoteca del CNICE.

La conquista árabe de Hispania se produjo de un modo bastante rápido y no supuso un esfuerzo militar excesivo.

El reino visigodo se desengraba en una guerra civil entre dos bandos nobiliarios que se disputaban el trono, y uno de ellos llamó en su ayuda al gobernador árabe del Norte de África.

Lo que se presumía que iba a ser una expedición de mercenarios que conseguido su objetivo y el botín suficiente se retirarían a su tierra, dio paso a una ocupación militar de las principales ciudades de Hispania por los contingentes árabes, que viendo la debilidad del reino visigodo optaron por ocuparlo.

Tras la batalla de Guadalete en el 711, derrotado el rey visigodo Rodrigo la resistencia hispana prácticamente desapareció, y la mayoría de las ciudades decidieron pactar y abrir sus puertas a las tropas musulmanas, que fueron ocupando los puntos clave del territorio.

En apenas tres años, las principales ciudades de Hispania estaban bajo el control del gobernador árabe del Norte de África. El intento de continuar la expasión hacia Francia fue frenado por el ejército franco, así que definitivamente los musulmanes se replegaron al otro lado de los Pirineos y se dedicaron a consolidar el control de Hispania, a partir de ahora, Al-Andalus.

En los siguientes enlaces encontrarás dos vídeos que en tres minutos te mostrarán de un modo visual la expansión territorial del imperio islámico y las rutas de la conquista árabe de Hispania. Debes verlos para situar los acontecimientos en el espacio.



Icono de iDevice Reflexión
Autoevaluación:

Comprueba que puedes responder las siguientes preguntas tras visionar los vídeos.

1. ¿Cuántos años duraron las campañas de conquista de Hispania por los árabes?

2. ¿Con cuántos hombres inició Tarik la campaña de conquista de Hispania?

3. ¿Por qué se frenó el avance árabe al otro lado de los Pirineos?

4. ¿Dónde si situó la frontera oriental del imperio islámico?

10. Imagen de Mladifilozof, dominio público.

Las razones que explican la fácil conquista de Al-Andalus son variadas, pero tal vez la principal fue el agotamiento de la población hispano-visigoda, cansada de guerras civiles, y la actitud tolerante de los invasores con los pueblos que se sometían a su dominio.

Gran parte de la nobleza de origen godo aceptó pactar con los árabes y mantener su riqueza y privilegios a cambio de colaborar con los nuevos señores de Hispania. La misma postura adoptó la importante comunidad judía de Hispania, que veía en los árabes un poder más tolerante hacia su religión que el de los visigodos.

Icono IDevice Actividad
Aunque el sentimiento de pertenencia a un grupo étnico u otro nunca se perdió en Al-Andalus, también se fraguó con el tiempo una identidad común a todos los habitantes musulmanes de Al-Andalus, que podemos designar con el término andalusíes.

Icono IDevice Actividad de Lectura

El noble visigodo Teodomiro pacta su sometimiento a los árabes.

Escritura que otorga ´Abd al-´Azîz ben Mûsà ibn Nusayr a Tudmîr (Teodomiro) ben ´Abdûs en que reconoce que éste se ha rendido mediante capitulación y se acoge al Pacto instituido por Dios y a la protección de Su Profeta, que Él bendiga y salve, que le garantizan que no cambiará su status o posición ni el de ninguno de los suyos, ni se le privará de su dominio, y que no serán matados, ni reducidos a esclavitud, ni separados de sus hijos o sus mujeres, ni forzados a abandonar su religión, ni se les quemarán sus iglesias.
No será despojado de su dominio mientras sea leal y respete las condiciones que le hemos impuesto. Él capitula en nombre de siete ciudades, que son Orihuela, Velenfila, Alicante, Mûla, Bigastro, Eyyo y Lorca. No deberá dar cobijo a nadie que huya de nosotros, ni a ningún adversario nuestro; no atacará a nadie que tenga nuestra salvaguardia; no nos ocultará ninguna noticia acerca del enemigo que llegare a su conocimiento. Quedan obligados, él y los suyos, a entregar cada año un dinar, cuatro almudes de trigo, cuatro de cebada, cuatro medidas de mosto, cuatro de vinagre, dos medidas de miel y dos de aceite; los siervos deberán pagar la mitad de las cantidades antedichas.

 

Firmado en abril de 713.

Una crónica cristiana del siglo X narra la ocupación musulmana de Hispania.

Cumplidos siete años de luchas y mediando entre ambas huestes oficiosos negociadores, depusieron las armas, y por virtud de pacto firme y de palabra inmutable, se convino en desmantelar las ciudades de los españoles y godos y habitar en los castros y vicos, habiendo de tener cada cual de estas gentes derecho para elegir condes y señores de su raza que les gobernasen y fuesen los encargados de cobrar los pechos o tributos reales debidos, en virtud del convenio, a los sarracenos, por todos los habitantes del respectivo condado. Los vecinos de las ciudades que habían conquistado por la fuerza los invasores, quedaban en servidumbre como prisioneros de guerra, excepto los que, según las instrucciones del califa de Oriente, debían ser pasados a cuchillo.

Cronicon Albeldense, siglo X.


1. ¿En qué situación quedaban las poblaciones cristianas que aceptaban someterse a los árabes?

2. ¿Quién se responsabilizaba ante los gobernantes árabes del pago de los impuestos de la población cristiana?

3. ¿Qué sucedió con las poblaciones que opusieron resistencia y fueron conquistadas por la fuerza?