3. Un balance sobre la España medieval

54. Imagen de Bodoklecksel, dominio público.
53. Fotografía de Dmharvey, licencia GNU.

La Edad Media toca a su fin en España cuando en 1469 una joven pareja de 17 y 18 años de edad contrae matrimonio casi a escondidas y en secreto.

Se trata de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, ambos con opciones de heredar sus respectivos reinos, pero también con importantes enemigos y opositores. Este enlace matrimonial, que podría haberse frustrado por mil y un motivos, cambió sin embargo el curso de la historia de Hispania, como veremos en la siguiente unidad.

La presencia en Hispania de poderes políticos de distinto credo religioso había marcado casi ocho siglos de historia, dando pie y excusa a enfrentamientos bélicos, a formas de organizar la sociedad, la economía y la cultura...

La Hispania de las tres religiones estaba a punto de acabarse, porque los vencedores decidieron que sólo se rezaría a un Dios en adelante. Pero la Edad Media no moría en balde, dejaba una huella y una herencia que en muchos aspectos ha llegado a nuestros días.

La diversidad política que se originó en la Hispania cristiana ha dejado como herencia sentimientos nacionales y particularismos que se han plasmado en nuestro actual Estado de las Autonomías, por fortuna, podríamos considerar, porque la diversidad bien entendida enriquece un conjunto, mientras que la imposición provoca odio y rencillas.

Pero también el medievo peninsular nos deja una lección que no debemos olvidar. Tanto Al-Andalus como los reinos cristianos tuvieron su mayor pujanza en los momentos en que la unidad de acción predominó sobre el enfrentamiento interno y la atomización. Que la unión hace la fuerza nos lo enseña el Califato Omeya de Córdoba, o los momentos en que los reyes cristianos unieron sus esfuerzos para enfrentarse a un enemigo común, en lugar de hacerlo entre ellos.


55. Fotografía de SanchopanzaXXI, licencia Creative Commons.
56. Fotografía de Nattfodd, licencia GNU.

Al-Andalus es un momento de esplendor en la historia de España.

Sus manifestaciones culturales y sus avances científicos deslumbraron a todo el occidente cristiano, que supo tomar buena nota de ellos y adoptarlos.

Política y militarmente fue derrotado, pero sus edificios, sus campos de regadío, sus matemáticas y tantas otras cosas son hoy parte de nuestra cultura.

El lema de la dinastía nazarí de Granada, escrito en letras árabes en su escudo, puede verse por todos los rincones de la Alhambra.

 

En castellano se traduciría como: Sólo Dios es victorioso. Los Reyes Católicos conservaron el palacio nazarí como fortaleza real y no se les ocurrió, ni a sus sucesores, destruir estas inscripciones. Probablemente compartían la misma idea.

Como resumen y recapitulación de esta unidad, te proponemos que veas estas dos presentaciones del profesor Daniel Gómez Valle. Te servirán para recordar de un modo esquemático los aspectos más importantes, y también añaden algunas cosas que no hemos desarrollado aquí, pero que puedes entender perfectamente.


Al-andalus Historia de una frontera


Presentación de Daniel Gómez Valle, licencia Creative Commons. Presentación de Daniel Gómez Valle, licencia Creative Commons.