1.1. La emigración a las ciudades

COMIENZA EL ÉXODO RURAL

 

 

Puerto de Cádiz a finales del siglo XIX. Archivo de wikimedia commons bajo licencia CC.

Ya hemos visto que la vida en el campo era extremadamente dura, por lo que se hacía necesario buscar nuevos horizontes. Mucha gente emigró a América, pero otros, sobre todo campesinos del sur de España, se marcharon a las ciudades.

Y es que, a finales del siglo XIX asistimos a un cambio importante en las pautas migratorias. Durante décadas anteriores las emigraciones a las ciudades se habían producido desde las comarcas cercanas; sin embargo, a finales de siglo XIX comienzan a producirse ya movimientos migratorios desde regiones alejadas. El itinerario siempre suele ser siempre el mismo: la población sale de las zonas agrícolas del sur de España para instalarse en la capital, Madrid, o en los centros industriales de Cataluña y el País Vasco o, entre las mujeres, a trabajar como doncellas (sirvientas, "ponerse a servir") en las casas de las clases altas de las ciudades.

Ya has visto cómo eran estas condiciones de vida, ahora también te ofrecemos datos de cómo aumentó la población de las ciudades en estos años. En algunos casos, estos datos hacen también referencia al siglo XX, pero es importante que los veas ahora puesto que las tendencias que se señalan comenzaron en las décadas finales del siglo XIX.

Icono de IDevice de pregunta AV - Pregunta de Elección Múltiple
¿Hacia qué zonas de España se dirigió la emigración?
       
Hacia Canarias y Baleares.
Hacia las zonas costeras.
Hacia Cataluña, País Vasco y Madrid.

¿Qué factores permitieron el aumento de la población española en la segunda mitad del siglo XIX?
       
La ausencia de guerras y el aumento de la riqueza del país.
El aumento de la natalidad y un ligero descenso de la mortalidad.
La estabilidad política del país.

Icono de iDevice AV - Reflexión
Reflexiona sobre el movimiento de población entre el campo y la ciudad que se produce en España desde finales del siglo XIX.
Icono IDevice Actividad de Lectura

Como has visto, la mayoría de la población campesina acudía a las ciudades en busca de una vida mejor. Sin embargo, las condiciones de vida para ellos seguirán siendo terribles. Aquí te dejamos dos testimonios. Son un poco anteriores a la época que estamos viendo, pero por desgracia las condiciones siguieron siendo similares durante todo el siglo:

[...] He aquí la causa del ahilamiento y de la debilidad de algunos desgraciados tejedores, a quienes la necesidad obliga a pasar catorce y más horas diarias unidos a un telar, manteniendo el cuerpo en constante corvadura, siendo su pecho sin cesar conmovido por el bracear de la lanzadera, y las percusiones del balancín contra cada uno de los hilos de la trama; he aquí la causa de esa enfermedad, que comenzando por una tos cada vez más fuerte y más difícil, llega a tener todas las apariencias de una tisis pulmonar (...) una enfermedad cruel, cuyas víctimas van a morir en los hospitales en la flor de la edad; porque, como esta operación no exige fuerzas musculares, se encarga a las mujeres y a los jóvenes de pocos años.

J. Salarich. Higiene del tejedor (1858)

 

Si la mortandad de las clases pobres es en todas partes tan excesiva, si en las grandes poblaciones industriales excede mucho a la de las agrícolas, más creo yo se debe a las malas condiciones higiénicas de sus viviendas que a ninguna de las restantes causas de insalubridad. Todo el mundo conoce la precipitación con que las casas se edifican, sobre todo en Madrid; nadie ignora que se emplean malos materiales para invertir el menor capital posible y que, ávidos los propietarios de un interés crecido, aprovechan el terreno construyendo habitaciones para muchas familias donde apenas hay espacio para una sola [...]

F. Méndez Álvaro. Consideraciones sobre la higiene pública y mejoras que reclama en España una higiene municipal (1853).

 


Una vez leídos estos dos textos, trata de responder a las siguientes preguntas:

 
a) Expón en unas cuantas líneas cómo era la situación de los trabajadores en las grandes ciudades.

b) Razona por qué emigraba la gente a la ciudad pese a este panorama tan negativo que les esperaba allí.



Icono IDevice Importante

En la segunda mitad del siglo XIX asistiremos a un importante aumento de la población española. En esta época comenzará una significativa emigración de población desde las zonas agrícolas del sur a Madrid y los centros industriales de Cataluña y País Vasco.

La población huye de las penosas condiciones del campo y busca una vida mejor; sin embargo, la vida que se van a encontrar en las ciudades será también muy dura y miserable.