1.2 René Descartes: vida y obra.

Como acabamos de ver, René Descartes fue, además de un gran filósofo, matemático y físico. Su pensamiento influyó poderosamente en la historia de la ciencia y marcó de manera decisiva la visión misma del ser humano de los autores posteriores.

Nacido en la ciudad francesa de La Haye en 1596, fue enviado a estudiar al colegio de La Flèche, donde recibió una educación clásica y a la vez científica. Después cursó estudios de derecho en la Universidad de Poitiers. En 1618 decidió dedicarse a la carrera militar (estuvo en la Guerra de los Treinta Años). Tras dejar la vida militar se traslada a París, donde en 1628, escribe las Reglas para la dirección del espíritu, su primera obra importante. En 1629 se instala en Holanda (donde pasaría veinte años). En 1637 publica su Discurso del Método, que le dará la fama, junto con tres estudios científicos (Dióptrica, La Geometría y Los meteoros) y, en 1641, las Meditaciones metafísicas. En 1649 acepta la invitación de la Reina Cristina de Suecia donde, al año siguiente, muere.

Su obra fue tachada de atea e incluso perseguida (llegando a estar en el Índice, la lista de los libros prohibidos). Sus ideas eran contrarias a las escolásticas; su método, revolucionario. En matemáticas lo recordamos por las coordenadas cartesianas (inventó la geometría analítica). Comenzó la redacción de un tratado de física, que no llegó a publicar ante la condena de Galileo (1633). En Holanda sufrió ataques tanto por parte de católicos como de protestantes. Y, sin embargo, en sus obras uno de los aspectos fundamentales es el intento de demostrar la existencia de Dios a través de la Razón.

Utilizando una metáfora del propio Descartes, podríamos decir que en su obra se intenta llegar al árbol de la sabiduría: las raíces de dicho árbol serían la Metafísica, el tronco la Física o filosofía natural, y las ramas serían las diversas ciencias (en particular, la medicina, la mecánica y la moral). De todo ello se ocupó Descartes en su pensamiento, que ahora pasamos a ver.