Tema 4: El Racionalismo - Descartes

René Descartes (1596-1650) es considerado el fundador de una nueva época en la filosofía, la modernidad, y, más concretamente, de la primera corriente de pensamiento de dicha época, el Racionalismo.

En el racionalismo cartesiano nos encontramos los dos rasgos fundamentales que caracterizan al pensamiento moderno: por un lado, la autonomía de la razón y la presencia destacada de la nueva ciencia. La Razón se constituye en el principio supremo y único en que se fundamenta el saber; por otra parte, son las matemáticas las que ejemplifican el ideal del saber que se pretende instaurar en el orden del pensamiento. Y son estos dos rasgos precisamente los que determinan en Descartes la necesidad de un método y la clase de método que se requiere.


Portada del Discurso del Método en Wikimedia Commons,
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El fracaso al que había llegado la filosofía aristotélico-escolástica exigía como condición previa para llegar a la verdad evitar el error. Hemos visto en el tema anterior cómo la concepción clásica del mundo se había revelado errónea y la situación de incertidumbre que esto supuso. Se había permanecido en el error durante siglos, teniendo por verdadero algo que no era tal. Antiguamente pensabamos que la Tierra era el centro del universo, pero los seguidores de Copérnico nos habían situado en un lugar completamente distinto, quitándonos de nuestra posición de privilegio en el cosmos.

Así, la búsqueda de un nuevo método y de un criterio de verdad adecuado como punto de partida de la filosofía moderna muestran la conciencia de la necesidad de empezar desde el principio, de la exigencia de la ruptura total con la tradición (que implica la caída del llamado principio de autoridad: no podemos ya considerar algo como verdadero porque lo dijeran Aristóteles o Santo Tomás).


Descartes en Wikimedia Commons,
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Es por ello que aparece una nueva concepción de la filosofía y del mismo ser humano. Esta concepción inaugura una nueva forma de pensar, más autónoma, más libre, si se quiere (aunque todavía persistan las ataduras religiosas). El ser humano ha de dotarse a sí mismo del camino para llegar a la verdad, pero sin fallo alguno, para que no vuelva a pasar lo mismo otra vez, para no volver a caer en el error. Esta es la idea inicial que funda el Racionalismo y la Modernidad.