Tema 1. La literatura de nuestro tiempo. Poesía posterior a la II Guerra Mundial

Aunque hemos dividido el estudio de la Literatura universal del siglo XX en dos partes, tomando como referencia la II Guerra Mundial, es conveniente que tengas una visión global del contexto histórico del siglo pasado: acontecimientos políticos, cambios sociales, movimientos culturales y grandes avances científicos. Todo ello contribuye a crear corrientes de pensamiento con inquietudes y preocupaciones a las que los escritores no son ajenos.

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En esta interesante presentación podrás seguir algunos de los grandes acontecimientos que jalonaron la Historia del siglo XX y en la que se inscribe la literatura de este período:

Ahora completa los siguientes acontecimientos y datos cronológicos del siglo XX:

Datos para los acontecimientos: Primera, Sufragio, Luna, Segunda, Depresión, Berlín.

Datos cronológicos: 1920, 2000, 1918, 1939, 1969.

Guerra Mundial:
1914-
femenino en Estados Unidos:
Comienzo de la Gran : 1929
Guerra Mundial: -1945
Primer paseo por la :
Caída del muro de : 1989
Secuenciación del genoma humano:
  

En esta Unidad 6, nos centraremos en la literatura posterior a la II Guerra Mundial, aunque no se pueda trazar una línea divisoria tajante en el siglo XX, ya que algunos escritores que habían publicado obras con anterioridad a este gran conflicto, siguieron escribiendo tras él.

Se podrían establecer cuatro grandes líneas o tendencias en la literatura de la segunda mitad del siglo XX (y primera década del siglo XXI), que vienen determinadas por la evolución de los acontecimientos históricos y por las repercusiones que estos tuvieron en el pensamiento y en el arte:

Imagen 1. "Geokeys". Autor desconocido.
Dominio público.
  • Tendencia existencial. En los años inmediatos a la Segunda Guerra Mundial, la reflexión sobre las atrocidades cometidas y sus consecuencias hace que en la literatura se manifieste la desconfianza hacia el ser humano y se cuestione el valor de la existencia. Los planteamientos de los años cincuenta inciden en este vacío existencial, en el absurdo de la vida y en la presencia amenazante de la muerte. A partir de la siguiente década, el problema existencial toma un nuevo rumbo, ya que el desarrollo económico y el capitalismo provocan una mentalidad pragmática, interesada en lo material y los escritores expresan su preocupación por una sociedad cada vez más deshumanizada.
  • Tendencia social. La polarización ideológica y la desigualdad social que se produce en la posguerra se convierte en caldo de cultivo para otra tendencia fundamental: la literatura comprometida. Desde distintas posiciones ideológicas se denuncian nuevos conflictos bélicos, los procesos de descolonización, la falta de libertades, la injusticia social, la explotación laboral o la pobreza. A finales del siglo XX, con el nuevo orden mundial y sus consecuencias, aparecen nuevos problemas sociales que serán abordados por los escritores: la globalización, las diferencias entre países ricos y pobres, los movimientos migratorios, la marginalidad...
  • Experimentación. Desde mediados de los años setenta, muchos escritores se centran en los valores formales de la literatura y tratan de innovar con propuestas vanguardistas o neovanguardistas. El alejamiento de la concepción utilitaria de la literatura -literatura de compromiso y denuncia- y la tendencia hacia una concepción esteticista de la misma es un fenómeno que viene favorecido en gran medida por una situación de relativa bonanza económica y la sensación de 'estado de bienestar'. Aunque es frecuente que, a pesar de la atención por la forma, los temas tratados sigan girando en torno a lo existencial o a lo social.
  • Literatura posmoderna. El término posmodernismo fue acuñado por la crítica estadounidense para distinguir una tendencia literaria en la segunda mitad del siglo XX que se alejaba del modernismo anglosajón. En realidad, se trata de un marco de pensamiento difícil de precisar que propugna el relativismo de verdades éticas y estéticas, que hasta el momento habían sido consideradas universales, y una nueva concepción del mundo y del yo. En la literatura, estos principios básicos se concretarán en diversas tendencias y estilos.

Además, es necesario tener en cuenta que en las últimas décadas del siglo XX y comienzos del siglo XXI, la literatura se convierte en un producto más de consumo. Ya no se trata de que haya -como en épocas precedentes- un tipo de subliteratura comercial y otro tipo de literatura destinado a lectores de élite, sino que cualquier escritor se ve condicionado por las leyes del mercado. La literatura no desprecia el entretenimiento y la evasión, surgen los best-seller y los long-seller, muchos escritores se convierten en personajes mediáticos e Internet se suma a los medios de difusión y distribución de las obras.

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Durante la segunda mitad del siglo XX, el género lírico se caracteriza por la absoluta libertad de formas, la incorporación de todo tipo de temas y la singularidad de poetas inscritos en reconocidas tradiciones literarias junto a otros que pertenecen a otras tradiciones o que escriben en lenguas minoritarias.

Aunque la mayoría de los autores imprimen un sello personalísimo a su evolución poética, se podrían establecer las siguientes líneas generales:

  • Poesía neovanguardista. La revitalización de algunas vanguardias históricas produce tendencias como el neosurrealismo francés (René Char, Yves Bonnefoy) o el neoexpresionismo alemán (Paul Celan) etc.
  • Poesía hermética. El hermetismo, que se había fraguado en Italia durante el período de entreguerras, se caracteriza por la búsqueda de la esencialidad y el rechazo a la retórica del fascismo (Eugenio Montale, Giuseppe Ungaretti).
  • Poesía posmodernista. Como un doble movimiento de rechazo y continuidad del "imagismo" anglosajón y en el marco de la cultura de la posmodernidad, destaca la poesía posmodernista en habla inglesa (W. H. Auden, Philip Larkin).
  • Poesía comprometida. En Italia, el neorrealismo se caracterizó por el compromiso social (Cesare Pavese, Salvatore Quasimodo); pero la poesía comprometida adquiere diferentes orientaciones: contra el capitalismo imperante ("generación beat"), en defensa de la 'negritud' (Léopold Sédar Senghor), etc.
  • Poesía contracultural. El movimiento beat estadounidense rechazó todo convencionalismo, que identificaba con los valores burgueses, primó la intuición como medio de creación literaria y repudió el formalismo (Allen Ginsberg). En el rechazo a las normas se inscriben también formas poéticas que combinan diversos códigos o que llevan al límite la experimentación, como la poesía visual, la videopoesía o la poesía fónica, que podrían enmarcarse en la "transvanguardia".