Tema 1. Metodos de estudio del interior terrestre

Es una tarde lluviosa de otoño. Estoy en casa. Me apetece leer un poco; he comenzado a leer Viaje al Centro de la Tierra, de Julio Verne.
Imagen 1. Fuente J. Vandenberg bajo licencia Creative Commons.
Estoy leyendo el capítulo 6:

"Tengo que convenir en que la frase de Saknussemm es perfectamente clara y no puede dejar duda alguna al espíritu. Estoy conforme también en que el documento tiene todos los caracteres de una autenticidad perfecta. Ese sabio bajó al fondo del Sneffels, (...) pero admitir que él en persona fue al centro de la tierra y que volvió de allá sano y salvo, eso, no; ¡mil veces no!.

-¿Y en qué fundas tu negativa?-dijo mi tío con un tono singularmente burlón.

-En que todas las teorías de la ciencia demuestran que la empresa es impracticable del todo.

-¿Todas las teorías dicen eso? (...)

-Es un hecho por todos admitido que la temperatura aumenta un grado por cada setenta pies que se desciende en la corteza terrestre; y admitiendo que este aumento sea constante, y siendo de 1.500 leguas la longitud del radio de la tierra, claro es que se disfruta en su centro de una temperatura de dos millones de grados. Así, pues. las materias que existen en el interior de nuestro planeta se encuentran en estado gaseoso incandescente, porque los metales, el oro, el platino, las rocas más duras, no resisten semejante calor. ¿No tengo, pues, derecho a afirmar que es imposible penetrar en un medio semejante?

-¿De modo, Axel, que es el calor lo que a ti te infunde respeto?

-Sin ningún género de duda. Con sólo descender a una profundidad de diez leguas, habríamos llegado al límite de la corteza terrestre, porque ya la temperatura sería allí superior a 300°.

(...)

-Te digo -replicó el profesor, adoptando su aire magistral de costumbre-, que ni tú ni nadie sabe de manera cierta lo que ocurre dentro de nuestro globo, ya que apenas se conoce la docemilésima parte de su radio. La ciencia es eminentemente susceptible de perfeccionamiento y cada teoría es a cada momento obstruida por otra teoría nueva. ¿No se creyó, hasta que demostró Fourier lo contrario, que la temperatura de los espacios interplanetarios decrecía sin cesar, y no se sabe hoy que las temperaturas inferiores de las regiones etéreas nunca descienden de cuarenta o cincuenta grados bajo cero? ¿Y por qué no ha de suceder otro tanto con el calor interior? ¿Por qué, a partir de cierta profundidad. no ha de alcanzar un límite insuperable. en lugar de elevarse hasta el grado de fusión de los más refractarios minerales?

(...)

-Pues bien -prosiguió-, te diré que verdaderos sabios, entre los que se encuentra Poisson, han demostrado que si existiese en el interior de la tierra una temperatura de dos millones de grados. los gases de ignición, procedentes de las substancias fundidas, adquirirían una tensión tal que la corteza terrestre no podría soportarla y estallaría como una caldera bajo la presión del vapor.

-Eso, tío, no pasa de ser una opinión de Poisson.

-Concedido; pero es que opinan también otros distinguidos geólogos que el interior de la tierra no se halla formado de gases, ni de agua, ni de las rocas más pesadas que conocemos. porque, en este caso, el peso de nuestro planeta sería dos veces menor.

-¡Oh! por medio de guarismos es bien fácil demostrar todo lo que se desea."

Tras leer este fragmento me pregunto si será cierto o falso lo que afirma Julio Verne en su libro. Decidido a saber si esto es así, me dispongo a investigar sobre el tema. Busco información de cómo se originó el sistema solar porque me puede dar alguna pista sobre cómo es el interior del planeta.