1.2. La presión

La presión aumenta con la profundidad (aproximadamente 0.3 atmósferas por kilómetro, aunque varía de unas regiones de la litosfera a otras).

Existen varios tipos de presión que participan en el metamorfismo terrestre:

Presión litostática.

Es la presión que ejerce una columna de roca situada sobre un punto. Depende de la densidad y del espesor de la columna de roca. Es un tipo de presión que actúa por igual en todas las direcciones. Si tenemos en cuenta que el espesor de la corteza continental no es igual que el de la corteza oceánica, resulta que las presiones a las que están sometidas las rocas tampoco son iguales. Así, en la corteza continental la presión que pueden llegar a soportar las rocas pueden ser de hasta 20 kilobares (en la base de los orógenos), mientras que la presión en la corteza oceánica es menor. Sólo en la zona de subducción la presión es muy alta.

Presión dirigida.

Es la presión ejercida por una fuerza sobre una masa rocosa. Es una presión que no se ejerce por igual en todas las direcciones, lo que provoca que las rocas se plieguen o se fracturen.

Presión de fluidos.

Es la fuerza que ejercen los fluidos que se encuentran en los poros de las rocas sobre los cristales adyacentes. Es un tipo de presión que a poca profundidad es igual a la presión litostática.

Presión de confinamiento.

Es la presión resultante de sumar la presión litostática y la presión de los fluidos.

AV - Pregunta de Selección Múltiple
Señala las zonas de la litosfera en las que la presión litostática es superior al valor medio.
Dorsales.
Zonas intraplaca.
Zonas de subducción.
Zonas de obducción.