2. El proceso metamórfico

Imagen 3. Pizarra. Fuente Javier López bajo licencia Creative Commons.

Este fin de semana he ido a esquiar al Pirineo. Nos alojamos en Benasque, en un pequeño hotel con tejado de pizarra.

La pizarra es una roca metamórfica típica y abundante en la zona que se origina a partir de la arcilla, roca sedimentaria.

Vamos a estudiar el proceso metamórfico que da origen a la pizarra como ejemplo característico de este tipo de transformación.

Imagen 4. Proceso de formación de la pizarra. Fuente Merche Pérez bajo licencia Creative Commons

Formación de las pizarras

Un sedimento arcilloso suele estar formado por minerales como caolinita y cuarzo, con cristales de grano pequeño entre los que existen muchos poros, que se llenan de agua.

Estos sedimentos se depositan unos sobre otros en cuencas sedimentarias, de modo que aumentan la presión (por el peso de los materiales que los cubren) y la temperatura (por el calor procedente del interior de la Tierra) y el agua es expulsada al compactarse los poros.

Según se van alcanzando diferentes estados de presión, temperatura y humedad, comienzan a producirse reacciones químicas que transforman unos minerales en otros. Así, alrededor de 400°C y con presión moderada (1-5 kbar) la caolinita y el cuarzo dan lugar a la pirofilita. Si la temperatura asciende hasta 500ºC, la pirofilita a su vez se transforma en andalucita y cuarzo.

De este modo, se van generando los minerales que constituyen las pizarras. Al mismo tiempo, actúan procesos geológicos internos que afectan a estos materiales. En el caso de las pizarras, las características de los minerales que las constituyen hacen que la roca presente esquistosidad producida por la presión.