4. Clasificación de los suelos

Las clasificaciones de los suelos son muy variadas. Algunas se basan en aspectos relacionados con su génesis y evolución. Otras atienden a aspectos relacionados con el clima en el que se encuentran.

Según el clima podemos distinguir las siguientes clases de suelos:

  • Suelos zonales. Están determinados por las condiciones bioclimáticas de la zona. Suelen ser suelos maduros.
  • Suelos azonales. Están determinados por la composición de la roca madre. Son suelos jovenes e inmaduros.
Para favorecer el estudio de un suelo y utilizar una clasificación global más homogénea, la FAO ha elaborado una clasificación a escala mundial de los diferentes tipos de suelos. En esta clasificación se distinguen 31 tipos de suelos diferentes relacionadas con su génesis y evolución. Algunas de las clases de suelo que aparecen en esta clasificación son:
  • Leptosol. Es un suelo delgado originado a partir de cualquier material original, tanto rocas como materiales no consolidados que forman una parte mínima del suelo. Aparecen fundamentalmente en zonas con una topografía escarpada y elevadas pendientes de cualquier zona climáticas y, particularmente, en áreas fuertemente erosionadas. El desarrollo del perfil es de tipo AR o AC, muy rara vez aparece un horizonte B. Son suelos poco o nada utilizados para cultivos y presentan una potencialidad muy limitada para cultivos arbóreos o para pastos.
Imagen 17. Fuente U. Rhotemburg bajo licencia Creative Commons.
  • Fluvisol. Es un suelo desarrollado sobre los depósitos aluviales de un río, que constituyen el material original. Se encuentran en áreas periódicamente inundadas (llanuras aluviales, abanicos fluviales y valles pantanosos). Aparecen en cualquier zona climática. El perfil es de tipo AC con muestras de estratificación que dificultan la diferenciación de los horizontes. Suelen utilizarse para cultivos, huertas y pastos. Es habitual que requieran un control de las inundaciones, drenajes artificiales y que se utilicen bajo regadío.
Imagen 18. Fuente desconocida bajo licencia Creative Commons.
  • Podsol. Es un suelo que se caracteriza porque su horizonte superficial tiene aspecto de ceniza. Está formado por materiales alterados no consolidados procedentes de rocas silíceas, depósitos glaciales, aluviales de arenas cuarcíticas. Es un suelo tipico de regiones templadas y boreales del hemisferio norte y ocupa las llanuras. La vegetación dominante es el brezal y el bosque de coníferas; en los trópicos húmedos se encuentra bajo bosques claros. El perfil dominante es de tipo OABC pudiendo no existir el A o el O. Las sales de aluminio, hierro y la materia orgánica migran desde la superficie al horizonte B con el agua de lluvia. Son suelos ácidos con un elevado contenido en aluminio lo que les hace poco fértiles y por lo tanto inadecuados para el cultivo. En estado natural solo presentan utilidad para el uso forestal o para pastos.
Imagen 19. Fuente desconocida bajo licencia Creative Commons.
  • Calcisol. Es un suelo desarrollado sobre materiales calizos procedentes de depósitos aluviales o eólicos. Se asocian con un clima árido o semiárido con un relieve llano. La vegetación natural es de matorral o arbustiva de carácter xerofítico junto a árboles y hierbas anuales. El perfil es de tipo ABC. El horizonte superficial es de color pálido; el B presenta acumulaciones de carbonatos. La sequía, la pedregosidad de algunas zonas, son las principales limitaciones a su utilización agrícola. Cuando se riegan y se fertilizan, es necesario que tengan buen drenaje para evitar la salinización.

Imagen 20. Fuente desconocida bajo licencia Creative Commons.
  • Ferralsol. Es un suelo que presenta una gran cantidad de óxidos de hierro (que le dan una coloración roja) o de aluminio, principalmente en zonas tropicales (coloración amarilla). El material original lo constituyen los productos de la alteración de rocas básicas. Son suelos muy desarrollados y antiguos que ocupan zonas llanas o suavemente onduladas. El perfil dominante es de tipo ABC. La intensa alteración y el fuerte lavado de iones, provoca una acumulación de los óxidos junto a otros minerales de la roca muy resistentes que les confiere pH ácido. Tiene buenas condiciones físicas para el desarrollo de las plantas, pero sus propiedades químicas son muy desfavorables, lo que hace que si no existe un continuo reciclado de la materia orgánica por parte de la vegetación su fertilidad natural sea muy baja. Por ello son suelos no aptos para la agricultura por tener una limitada reserva de nutrientes.
Imagen 21. Fuente desconocida bajo
licencia Creative Commons.
Icono de IDevice de pregunta Pregunta de Elección Múltiple

La imagen inferior muestra un suelo del tipo ...

 

  
Leptosol.
Ferralsol.
Podsol.
Fluviosol.