Tarea 6
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Propuesta 6 En este momento vivimos la convivencia de los libros de texto tradicionales, los materiales curriculares digitales y la creación de conocimientos a partir de internet. Vamos a reflexionar un rato sobre ello; dedicaremos en el seminario un rato a hablar de ello y poner en común las conclusiones. Este artículo del blog TIC - TAC -TOC, cuyo contenido aparece más abajo, puede servir como base del debate. Añade un comentario a ese artículo. |
Si es el libro el que manda en la agenda de clase, la actividad docente resulta sencilla: se toman las lecciones del índice, se dividen por el número de días lectivos del curso menos unos cuantos que nos perderemos por algún imponderable programado o imprevisto y ya está: quien se lo sepa todo, un 10; quien sepa la mitad, un 5 y quien no sepa nada un 0. Muy simplista, es cierto, pero no lo es menos que en algunos casos sumamos a la carga del programa las posibilidades de las TIC y pretendemos ir desde la página primera hasta la última además de utilizar internet, porque seguimos empleando el texto académico como base para la evaluación.
Poco a poco, las editoriales proporcionan libros de texto digitales, que siguen siendo libros de texto aunque sean digitales y las administraciones crean materiales curriculares digitales que cubren, más o menos, el programa de las asignaturas. No estoy en contra de los textos ni me parece que los materiales curriculares digitales propios o ajenos sean la solución; creo que existe un término en el que se encuentran los materiales editados de una u otra forma (o de ambas) y el día a día de clase: la diferencia entre el apoyo a y la dirección del proceso educativo.

