3. Formación de palabras
Una palabra está formada por un conjunto de fonemas que se representan en la escritura mediante las grafías. Puedes reconocer fácilmente vocablos como mesa, agua, ordenador, las, etcétera, porque así es como están aceptadas y recogidas en el Diccionario de la Real Academia Española.
Sin embargo, ¿imaginas qué sucedería si cada uno de nosotros combináramos los constituyentes de las palabras como quisiéramos? ¿Podríamos comunicarnos?
Recuerda que hay palabras que no pueden descomponerse en unidades más pequeñas con significado. En estos casos, hablamos de palabras simples; es decir, las que están compuestas por un solo monema, sea lexema (agua) o morfema (por). Sin embargo, piensa en las dificultades que presentaría un idioma para nombrar conceptos si solo existieran las palabras simples. Fíjate, por ejemplo, en este vocablo: mar. A partir de él, conservando su lexema, podemos construir otros muchos relacionados: marinero, marítimo, maremoto, maremotriz, marino, submarino, etcétera.
Esta propiedad facilita la ampliación del léxico de una lengua. Existen,
además, otros procedimientos de formación de palabras que veremos a lo
largo de este tema.
Una palabra simple puede recibir desinencias; nunca morfemas derivativos.
Observa:
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Palabra simple: pez |
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Un solo monema (lexema): pez. |
Peces (plural).
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Señala cuáles de las siguientes palabras son simples:
a) Intranquilo.
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b) Libros.
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c) Enchufes.
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d) Desenchufar.
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Indica cuál es la estructura de la palabra enfermas:
a) Prefijo (en) + lexema (ferm) + desinencias (as).
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b) Lexema (enferm) + desinencias (as).
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c) Lexema (enferm) + sufijos (as).
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