3.3. Variedades estilísticas o diafásicas
George ha estudiado básicamente, como ya sabes, el español escrito. Lleva ya un tiempo en España, disfrutando de su beca. Su español hablado va mejorando cada día; sin embargo, aún le cuesta mucho trabajo entenderlo, principalmente cuando se encuentra en un contexto
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| Elaboración propia. Cedido los derechos a la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura |
alejado del entorno universitario.
Esta semana ha estado visitando la ciudad y, en uno de sus paseos, escuchó una conversación como esta:
—¡Anda narices! Y ahora está chapao.
—Pues ajo y agua; nos pillamos unas birras y nos damos el piro hasta la próxima.
—Anda, so tuki, vámonos que está el puerta que no quita ojo.
—¡Vaya full! A ver si para la próxima hay más chorra; yo aprovecho para ir a sobar otro rato.
Nuestro amigo americano hoy regresa con la sensación de que desconoce por completo el idioma. ¿Crees que esto es así? ¿Somos todos capaces de comprender cualquiera de los códigos empleados por hablantes de diferente edad, grupo social, etcétera?
Cuando nos comunicamos, escogemos nuestro vocabulario dependiendo de diferentes factores, como los que acabamos de señalar; es decir, empleamos un determinado registro. Cuanto mayor sea nuestro nivel cultural, más fácil será la posibilidad de adaptarnos a las diferentes situaciones.
A esto se le denomina competencia comunicativa, es decir, a la posibilidad de emplear distintos registros para evitar situaciones poco afortunadas por el uso inadecuado de la lengua. A un amigo o compañero de trabajo, puedes llamarlo tío, colega...; no obstante, tu educación te indicará que no debes hacerlo con un profesor, un médico, la persona que te entrevista para darte un posible puesto de trabajo, etcétera.
Tu propia cultura te aconsejará, por otra parte, no hacer alarde de erudición en situaciones inconvenientes. ¿Qué sentido tiene hablar, cuando no corresponde, como lo hace este personaje extraído de La comedia nueva o El café, obra teatral de Leandro Fernández de Moratín (siglo XVIII), en la que se representa de forma magnífica la figura del pedante?:
DON HERMÓGENES: Y los más celebérrimos dramaturgos de la edad pretérita, todos, todos convinieron nemine discrepante en que la prótasis debe preceder a la catástrofe necesariamente. Es así que la comedia del Cerco de Viena...
DON PEDRO: Adiós, señores. (Se encamina hacia la puerta. DON ANTONIO se levanta y procura detenerle.)
DON ANTONIO: ¿Se va usted, don Pedro?
DON PEDRO: Pues ¿quién, si no usted, tendrá frescura para oír eso?
DON HERMÓGENES: Bien dice Séneca en su epístola dieciocho que...
DON PEDRO: Séneca dice en todas sus epístolas que usted es un pedantón ridículo a quien yo no puedo aguantar. Adiós, señores.
Imaginemos a tres individuos: Pedro tiene un nivel culto; Luis, coloquial y José, vulgar.
¿Cuál de ellos podría adaptarse con facilidad a los tres registros de la lengua?
Justifica tu respuesta.
Relaciona cada mensaje con el tipo de comunicación (oral o escrita) que consideres más adecuado:
a) Le adjunto instrucciones sobre el funcionamiento de la nueva maquinaria adquirida.
b) ¡Hala! Aquí traigo otra vez el ordenador, que se me ha vuelto a estropear.
Completa las siguientes definiciones con el concepto que corresponda:
Banco de palabras: registro, dialecto, sociolecto.
a) Variedad social de la lengua: .
b) Variedad estilística de la lengua: .
c) Variedad regional de la lengua: .
a) El uso de un registro determinado no es importante en la comunicación oral.
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b) La posibilidad de emplear cualquier registro es lo que denominamos competencia comunicativa. | |
c) No existe diferencia de registro entre la comunicación oral y la escrita.
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d) El registro más frecuente en la comunicación oral es el coloquial. | |
e) En la comunicación escrita solemos emplear un registro culto.
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Página interesante sobre el uso individual de la lengua y la elección de los registros en la comunicación.
