2.2. El Tratado de Utrecht (1713)
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10. Tratado de Utrecht |
Efectivamente, el Tratado de Utrecht puso fin a la Guerra de Sucesión. Para dar por finalizada la guerra y permitir que Felipe de Anjou reine en España con el nombre de Felipe V, las potencias europeas que habían apoyado a Carlos, además de prohibir la unión en una sola de las Coronas de Francia y España, reclamarán las posesiones españolas en el continente europeo así como otras ventajas comerciales. De este modo, España era la gran sacrificada de una guerra en la que, en teoría, lo único que se discutía era la herencia de su Corona.
La gran beneficiada en el Tratado de Utrecht será Inglaterra.
Además de dar Gibraltar y Menorca a los ingleses, España tuvo que hacer
dos importantes concesiones en el comercio con América: el navío de
permiso y el monopolio en el comercio de esclavos, el
llamado Asiento de Negros.
Además de Inglaterra, Austria se quedó casi todas las posesiones que aún le quedaban a España en
Europa. Por su parte, Saboya, pese a su papel marginal durante la guerra, también recibió algunas posesiones.
En el siguiente mapa podrás apreciar dónde se encontraban las posesiones que España perdió tras el Tratado de Utrecht.
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11. Mapa de las posesiones perdidas por España tras el Tratado de Utrecht. |
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12. Vista de Gibraltar en una pintura de principios del siglo XIX Archivo de wikimedia commons bajo licencia creative commons. |
Como ves, algunas de las consecuencias de este tratado tienen su reflejo en la actualidad: España perdió Gibraltar en 1713 y desde entonces sigue siendo una posesión británica. No ocurrió así con Menorca, que volvería finalmente a manos españolas casi un siglo después.
Por otro lado, tras este tratado España se quedó sin sus posesiones en Europa, lo que la convertía en una potencia de segundo orden dentro del continente. Las pérdidas de Flandes, Luxemburgo y las zonas italianas no fueron a la larga demasiado graves para España, pues aportaban más problemas que beneficios. Sin embargo, las ventajas comerciales en América que se le concedieron a Inglaterra (el comercio de esclavos y el navío de permiso) abrieron una grieta en el monopolio español con sus colonias que traería graves perjuicios a España.
El Tratado de Utrecht puso fin a la Guerra de Sucesión en su vertiente internacional.
Para que Felipe V pudiera reinar, España tuvo que ceder a otras potencias todas sus posesiones en Europa y algunas ventajas comerciales con América.
La gran beneficiada en este tratado fue Inglaterra. España, por su parte, quedaba relegada a potencia de segundo orden dentro del continente europeo.
A largo plazo la pérdida de las posesiones europeas no fue tan grave para España. Sí que lo fueron, en cambio, las ventajas comerciales en América que se concedieron a Gran Bretaña.

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