3. San Agustín de Hipona
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San Agustín y Santa Mónica
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A pesar de las diferencias entre los planteamientos de la filosofía griega y las nuevas creencias defendidas en el cristianismo, muchos pensadores cristianos se sirvieron del discurso filosófico para adaptarlo a la religión. Es el caso de San Agustín, quien encontró en el estoicismo y el platonismo elementos que formarían parte de su visión filosófica. Así respecto a Platón, su división de la realidad en dos mundos, el papel del Demiurgo en la constitución del Cosmos, la visión dualista del ser humano como cuerpo y alma, junto con la creencia en la inmortalidad de esta última y la decisión de su destino tras un juicio final, sirvieron a San Agustín como punto de encuentro para elaborar, a partir de ahí, un planteamiento filosófico cristiano fuertemente platonizado. San Agustín desarrolló una inmensa obra filosófica y religiosa a favor del cristianismo y en contra de las diversas herejías a las que éste se enfrentaba en su momento. Su obra, que tuvo una gran repercusión en el mundo cristiano, cuenta con obras maestras como Confesiones o La ciudad de Dios. |
San Agustín nació en el 354 en Tagaste, una pequeña ciudad bajo administración romana situada actualmente en Argelia; perteneció a una familia rural con una situación económica lo suficientemente desahogada como para permitirse su educación.
Al nacer su padre era pagano, pero Mónica, su madre, poseía una firme convicción cristiana e intentó transmitirle ésta sin éxito a su hijo durante su juventud. Este periodo de su vida y su conversión al Cristianismo es narrada por el mismo Agustín de Hipona en su obra Confesiones: estudió filosofía y retórica en Cartago y durante este periodo vivió con apego a los placeres terrenales, convivió con una mujer al margen del matrimonio y como resultado de esa unión nació su hijo Adeodato en 372.
La lectura de Cicerón le llevó a adherirse inicialmente al maniqueísmo y más tarde al escepticismo. En Milán los sermones de San Ambrosio le acercan al cristianismo en un periodo de su vida en el que descubre la obra del neoplatonismo y se decide por la vida ascética; se convierte al cristianismo y se bautiza, transformándose y encomendándose desde ese momento a la proclamación y defensa de su religión, lo que le ocupará hasta el final de su vida en Hipona, ciudad en la que encuentra la muerte en el 430, tras la descomposición del Imperio romano y cuando ésta ciudad se encontraba sitiada por los vándalos.
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| Vídeo en Youtube de RBNPC |
Si te interesó el vídeo y quieres continuar con la historia, te ofrecemos un enlace al resto de los fragmentos de esta película basada en el relato que el mismo San Agustín hace de su vida en la obra Confesiones:
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