3.3 Otras formas de alienación
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La alienación que el trabajador sufre en el ámbito del trabajo deriva en otras formas de alienación. La alienación social es el resultado de la división de la sociedad en clases
con intereses antagónicos: la de los trabajadores y la de los
propietarios de los medios de producción. La sociedad ya no es
concebida como un ámbito de colaboración en la actividad económica,
sino como un espacio de competitividad donde los individuos se perciben
entre sí como instrumento para la satisfacción de sus propios
intereses: los capitalistas ven en los trabajadores un medio para su
ganancia, los asalariados en los capitalistas un medio para su
supervivencia. Por otro lado, existe una disociación entre la sociedad civil y el Estado. El trabajador se encuentra alienado políticamente
al formar parte de un estado que no le representa y es, al fin y al
cabo, un modo de organización constituido como garante legal de la
propiedad y de los intereses de la burguesía. |
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| Imagen de santiMB en Flickr |
La filosofía se constituye igualmente como un modo de alienación en la medida en que ésta se limita a llevar a cabo una interpretación teórica de la realidad, interpretación que la falsea y legitima, y renuncia a la dimensión práctica o transformadora de la conciencia. Frente a esta filosofía alienante, Marx propone un modelo en el que el conocimiento de la realidad debe ir unido a la praxis revolucionaria.
De este modo, la última fase de la alienación posee un carácter ideológico, ya que ésta favorece un modo de conciencia no ajustado a la realidad, sino acorde con los intereses de las clases dominantes. La ideología representa, por lo tanto, la culminación de este proceso de alienación.
La miseria religiosa es, por una parte, la expresión de la miseria real, y, por otra, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón; así como el espíritu de una situación carente de espíritu. Es el opio del pueblo.
La abolición de la religión en cuanto dicha ilusoria del pueblo es necesaria para su dicha real. La exigencia de abandonar sus ilusiones sobre su situación es la exigencia de que se abandone una situación que necesita de ilusiones. la crítica de la religión es, por lo tanto, en embrión, la crítica del valle de lágrimas que la religión rodea de un halo de santidad.
La abolición de la religión en cuanto dicha ilusoria del pueblo es necesaria para su dicha real. La exigencia de abandonar sus ilusiones sobre su situación es la exigencia de que se abandone una situación que necesita de ilusiones. la crítica de la religión es, por lo tanto, en embrión, la crítica del valle de lágrimas que la religión rodea de un halo de santidad.
Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel
Vamos a repasar a continuación las nociones adquiridas sobre el concepto de alienación mediante un ejercicio de elección entre verdadero y falso. Decide si las siguientes expresiones se adecúan a lo dicho es este capítulo:
Hegel refiere el concepto alienación al proceso según el cual la idea se exterioriza en el mundo natural. Esto fue interpretado como una expresión filosófica de la idea de creación: Dios crea el mundo desde la nada.
Verdadero Falso
Es el trabajo entendido como elaboración de mercancías lo que define esencialmente la condición humana. Esto determina su relación con los demás seres humanos y con la naturaleza.
Verdadero Falso
La alienación económica es el resultado de la propiedad privada de los
medios de producción. Al no pertenecerle los medios para el trabajo, el
trabajador ha de convertirse en asalariado. En el proceso productivo
este trabajador es enajenado tanto de un producto que no le pertenece
ya a él, sino a los propietarios, como de una actividad, su propio
trabajo, que debe vender como mercancía a cambio de un salario para
satisfacer sus necesidades básicas.
Verdadero Falso
El beneficio obtenido por la producción de mercancías es la plusvalía, un beneficio que queda reflejado en las ganancias obtenidas por el trabajador.
Verdadero Falso
Este desgarramiento que sufre el ser humano en el mundo del trabajo, la alienación económica, es el origen de aquellas alienaciones que el ser humano padece en los ámbitos social e intelectual: la alienación social, política, religiosa o filosófica. Éstas no pueden explicarse de una forma autónoma, y no pueden encontrar una solución sino mediante la superación de la propia enajenación económica.
Verdadero Falso