3.3. Protección catódica
En este método se obliga al material que se pretende proteger a comportarse como un cátodo suministrándole electrones. Para ello se emplea otro metal que estará en contacto con él, llamado ánodo de sacrificio.
El ánodo de sacrificio está formado por un metal mucho más electronegativo que el metal a defender.
![]() |
| Imagen 18. Elaboración propia. |
Según vimos al estudiar la corrosión electroquímica, cuando dos sistemas se ponen en contacto eléctrico el más electronegativo se oxida cediendo electrones al menos electronegativo.
En este caso el ánodo de sacrificio, más electronegativo, se oxida comunicando los electrones liberados en este proceso al metal a proteger.
A través de esta reacción el ánodo se va corroyendo y acaba destruyéndose, por lo que cada cierto tiempo tiene que ser sustituido.
Este método se utiliza mucho en cubiertas de barcos, y en conducciones subterráneas.
Los ánodos galvánicos más utilizados en la protección catódica son: magnesio, zinc y aluminio.
![]() |
| Imagen 19. Wikimedia. Creative Commons |
Verdadero Falso
Verdadero Falso
Verdadero Falso

