Tema 2. El Barroco: urbanismo y arquitectura. Escultura y pintura barrocas.
El paso del Renacimiento al Barroco significa el paso de lo claramente delimitado, lineal o plástico a lo menos delimitada, incluso a veces completamente borroso; de la forma cerrada a la forma abierta, de la claridad absoluta a la claridad relativa, de lo estático a lo dinámico.
El Barroco es el movimiento, lo profuso. La arquitectura, pintura y escultura se funden en una verdadera simbiosis de artes hasta el punto de que el ojo humano no sabe distinguir donde empieza uno y termina el otro.
Sin embargo, el barroco no progresará técnicamente en ninguna de las artes. En arquitectura, se mantiene el esquema del siglo anterior: columnas con basa, capitel, entablamento o arco. En pintura se siguen representando las figuras con fingimiento de realidad al que contribuye la perspectiva lineal, la aérea, o el claroscuro. En escultura se siguen los principios figurativos anteriores y los mismos materiales, mármol y bronce especialmente.
Frente al reposo, medida, cálculo, orden propios del Renacimiento, el Barroco será movimiento, gusto por el efecto y los contrastes, por lo escenográfico y teatral. Estos aspectos se manifestarán en todas las artes.