4. La cuestión del método
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Para el ser humano resulta importante y en muchos momentos de la vida seguir un protocolo, un procedimiento. De hecho, utilizamos esos procedimientos o protocolos en las situaciones diarias más diversas, aunque no nos demos cuenta de ello. Cuando nos atamos un zapato, arreglamos un enchufe, hacemos una tortilla de patata o cambiamos la rueda de un coche, siempre seguimos una serie de pasos reglados y fijos, llamados algoritmos. Y es que, desde los más fáciles a los más difíciles, hemos ido aprendiendo por la experiencia esos algoritmos que, al fin y al cabo, nos permiten solucionar eficazmente una tarea. En cualquier caso, siempre empleamos un método. Y un método, en general, contiene un conjunto de etapas prefijadas que conducen a la obtención de un objetivo.Utilizamos métodos para resolver todo tipo de problemas. Si queremos explicar un fenómeno, o desvelar las causas de un hecho, y solemos proceder metódicamente, por ejemplo, descartando hipótesis improbables y trabajando con las que mejor concuerdan con los hechos. Por supuesto, para elaborar un método hace falta experiencia, y a veces la experiencia acumulada de varias generaciones. Es el caso del método científico.
Imag. 10. Autor: Harriet Moore. Licencia: Dominio Público
A esto hay que añadir que otra de las características del conocimiento científico es que intenta ser un conocimiento verificable. En efecto, la ciencia no trabaja al azar ni sigue impulsos. Sus afirmaciones no son gratuitas, están sometidas a un riguroso proceso de verificación, de modo que si un resultado no puede ser contrastado, los resultados de la investigación son rechazados unánimemente por la comunidad científica. Por ello, podemos afirmar que la verificabilidad de leyes y teorías es parte esencial del conocimiento científico.
