2.2. Prosa medieval. Don Juan Manuel

Imágen 18. Autor: Escarlati.
Dominio público
Estudiar la obra de los grandes maestros que nos han precedido es la esencia para conocer la historia de nuestro tiempo. Y esta verdad ya la conocían los hombres del medievo. Por eso comenzaron a atesorar libros en pequeñas salas de las iglesias, con estantes encajados en sus muros. Eran las bibliotecas, guardadas por un bibliotecario que dormía cerca de ella, para estar siempre a disposición de aquellos que se acercaban a leer.

Luego, a partir del siglo XIII, las bibliotecas fueron haciéndose importantes: las salas estaban bien ventiladas, protegidas del mal tiempo, amuebladas con armarios de madera para proteger los volúmenes de la humedad. En su interior había uno o dos pupitres en los que se encontraban, encadenados a una barra de hierro, los libros más consultados.
 
Nadie podía sacar de allí un libro. Pues aquel era su lugar.
 
En este pasaje de la versión cinematográfica del famoso libro de Umberto Eco, El nombre de la rosa, puedes observar cómo eran las salas donde los monjes copiaban los libros y la biblioteca de los conventos. Escucha, además, el diálogo sobre libros que mantienen los personajes:

Te cuento todo esto porque, como consecuencia de la labor desarrollada en uno de estos lugares, en una de las Escuelas de Alfonso X el Sabio, surge la prosa literaria en castellano.
Anterior a esto, podemos encontrar traducciones de cuentos y enxiemplos con valor didáctico y moral que van a tener su continuidad a finales del siglo XIII:
  • Colecciones de cuentos. En los últimos años del siglo XIII se escribe la obra que ha sido conocida con el nombre de Castigos e documentos para bien vivir, que el rey don Sancho IV de Castilla dio a su hijo, siguiendo el tópico del speculum príncipis (tratado de advertencias a un rey sobre cómo gobernar). Entre los siglos XIII y XIV se escribe el Libro de la vida de Barlaam y del rey Josafat de la India. Es una obra que contiene diversos cuentos de origen oriental engarzados en un argumento que constituye una versión cristiana de la leyenda de Buda.
  • Obras sapienciales. El Libro del consejo y de los consejeros, que se atribuye a un tal Maestre Pedro, los Dichos de los santos padres de Pedro López de Baeza, la Historia de la doncella Teodor...
  • Obras didácticas y doctrinales. Impunaçión de la seta de Mahomah de San Pedro Pascual, obispo de Jaén, el Libro de la justiçia de la vida espiritual, el manual para confesores de Martín Pérez, el Vergel de la consolaçión...
  • Relacionados con este grupo de prosa didáctica, aunque no son doctrinales, se encuentran los tratados de cetrería y de caza en general, que, desde la época de Alfonso X, tuvieron gran aceptación (Libro de la montería, Tratado de las enfermedades de las aves de caza, el Libro de la caza de las aves, de Pedro López de Ayala...
  • Crónicas. La Estoria de España —o Primera Crónica General— alfonsí ejerció una influencia considerable en los años posteriores a su composición generando otros géneros narrativos, como las semblanzas en el siglo XV (Crónica del rey don Pedro, del Canciller Ayala).
  • Libros de viajes. Fazienda de Ultramar, el Libro del conoscimiento de todos los reinos e tierras e señoríos que son por el mundo...
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Escribe tras cada título, si se trata de un cuento, crónica, libro de viaje, tratado de cetrería u obra didáctico-doctrinal:
Fazienda de Ultramar: .

Libro de la caza de las aves: .

Vergel de la consolaçión: .

Libro de la vida de Barlaam y del rey Josafat de la India: .

Estoria de España: .

  

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Con carácter enciclopédico puedes encontrar en este enlace de Educared una gran cantidad de información sobre la prosa medieval.

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Lee detenidamente este cuento:

Cuento V

Lo que sucedió a una zorra con un cuervo que tenía un pedazo de queso en el pico

—Hablando otro día el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, le dijo:

Patronio, un hombre que se llama mi amigo comenzó a alabarme y me dio a entender que yo tenía mucho poder y muy buenas cualidades. Después de tantos halagos me propuso un negocio, que a primera vista me pareció muy provechoso.

Entonces el conde contó a Patronio el trato que su amigo le proponía y, aunque parecía efectivamente de mucho interés, Patronio descubrió que pretendían engañar al conde con hermosas palabras. Por eso le dijo:


Imágen 19. Autor: Lourdes Cardenal. Dominio público

Señor Conde Lucanor, debéis saber que ese hombre os quiere engañar y así os dice que vuestro poder y vuestro estado son mayores de lo que en realidad son. Por eso, para que evitéis ese engaño que os prepara, me gustaría que supierais lo que sucedió a un cuervo con una zorra.

Y el conde le preguntó lo ocurrido.

Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, el cuervo encontró una vez un gran pedazo de queso y se subió a un árbol para comérselo con tranquilidad, sin que nadie le molestara. Estando así el cuervo, acertó a pasar la zorra debajo del árbol y, cuando vio el queso, empezó a urdir la forma de quitárselo. Con ese fin le dijo:

»Don Cuervo, desde hace mucho tiempo he oído hablar de vos, de vuestra nobleza y de vuestra gallardía, pero aunque os he buscado por todas partes, ni Dios ni mi suerte me han permitido encontraros antes. Ahora que os veo, pienso que sois muy superior a lo que me decían. Y para que veáis que no trato de lisonjearos, no sólo os diré vuestras buenas prendas, sino también los defectos que os atribuyen. Todos dicen que, como el color de vuestras plumas, ojos, patas y garras es negro, y como el negro no es tan bonito como otros colores, el ser vos tan negro os hace muy feo, sin darse cuenta de su error pues, aunque vuestras plumas son negras, tienen un tono azulado, como las del pavo real, que es la más bella de las aves. Y pues vuestros ojos son para ver, como el negro hace ver mejor, los ojos negros son los mejores y por ello todos alaban los ojos de la gacela, que los tiene más oscuros que ningún animal. Además, vuestro pico y vuestras uñas son más fuertes que los de ninguna otra ave de vuestro tamaño. También quiero deciros que voláis con tal ligereza que podéis ir contra el viento, aunque sea muy fuerte, cosa que otras muchas aves no pueden hacer tan fácilmente como vos. Y así creo que, como Dios todo lo hace bien, no habrá consentido que vos, tan perfecto en todo, no pudieseis cantar mejor que el resto de las aves, y porque Dios me ha otorgado la dicha de veros y he podido comprobar que sois más bello de lo que dicen, me sentiría muy dichosa de oír vuestro canto.

»Señor Conde Lucanor, pensad que, aunque la intención de la zorra era engañar al cuervo, siempre le dijo verdades a medias y, así, estad seguro de que una verdad engañosa producirá los peores males y perjuicios.

»Cuando el cuervo se vio tan alabado por la zorra, como era verdad cuanto decía, creyó que no lo engañaba y, pensando que era su amiga, no sospechó que lo hacía por quitarle el queso. Convencido el cuervo por sus palabras y halagos, abrió el pico para cantar, por complacer a la zorra. Cuando abrió la boca, cayó el queso a tierra, lo cogió la zorra y escapó con él. Así fue engañado el cuervo por las alabanzas de su falsa amiga, que le hizo creerse más hermoso y más perfecto de lo que realmente era.

»Y vos, señor Conde Lucanor, pues veis que, aunque Dios os otorgó muchos bienes, aquel hombre os quiere convencer de que vuestro poder y estado aventajan en mucho la realidad, creed que lo hace por engañaros. Y, por tanto, debéis estar prevenido y actuar como hombre de buen juicio.

Al conde le agradó mucho lo que Patronio le dijo e hízolo así. Por su buen consejo evitó que lo engañaran.

Y como don Juan creyó que este cuento era bueno, lo mandó poner en este libro e hizo estos versos, que resumen la moraleja.

Quien te encuentra bellezas que no tienes,
siempre busca quitarte algunos bienes.

 


Imágen 20. Autor: Desconocido. Dominio público
  • ¿Podrías identificar con una pequeña investigación en Internet el autor y título de la obra de la que traemos el fragmento?
  • ¿Cómo es su estructura?
  • Por su contenido, ¿de qué tipo de prosa se trata?


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El conde Lucanor es una obra anónima.
En el origen de la prosa castellana podemos encontrar cuentos, obras sapienciales, didácticas, crónicas, tratados y libros de viajes.
En la obra de don Juan Manuel aparecen dos personajes, Patronio y el propio conde.
Los cuentos de El conde Lucanor suelen tener un final abierto.
La prosa castellana no surge hasta el siglo XV.



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Y ya llegamos al final. Te propongo que le des un vistazo a esta unidad didáctica de Educarex y hagas sus ejercicios. Abarca todos los siglos de la Edad Media y te va a resultar muy útil para fijar conceptos.