| Este tejido se encarga de la producción
de células sanguíneas. Se localiza en el bazo, gánglios
linfáticos, en el timo y en la médula ósea roja que es el centro de
producción más importante.
En la médula se trata de un tejido blando,
formado por fibras reticulares de proteína y células, entre las que
destacan: adipocitos, macrófagos, células reticulares
y células madre, precursoras de las células sanguíneas.
Las células sanguíneas son las
siguientes: |
| 1- Eritrocitos, hematies o glóbulos
rojos: Que proceden de células madres que se diferencian en
eritroblastos y que al madurar forman eritrocitos, que son liberados al
torrente sanguíneo. |
| 2- Plaquetas: Las células madres
forman mecariocitos ( por el tamaño enorme de su núcleo con
respecto al citoplasma) que al fragmentarse forman las plaquetas,
que intervienen en el taponamiento de las heridas y en la coagulación
sanguínea. Estas también serán liberadas a la sangre. |
| 3- Linfocitos: Proceden de células
madre pero maduran en los órganos linfoides ( bazo, timo y ganglios
linfáticos). Intervienen en la defensa del organismo. |
| 4- Granulocitos: Por su citoplasma
granuloso. Existen tres tipos diferentes: Neutrofilos, eosinofilos
y basófilos, implicados todos ellos en labores defensivas. |
| 5- Monocitos: Que al migrar a los
tejidos se diferencian para forma macrófagos, con una actividad vital
para la defensa del organismo frente a agentes extraños. |