3.2. Factores de riesgo
Para valorar la gravedad de los diferentes tipos de riesgos se tienen en cuenta tres elementos, llamados factores de riesgo: peligrosidad, exposición y vulnerabilidad.
El riesgo de un suceso (R) se calcula multiplicando su peligrosidad (P) por la exposición (E) y por la vulnerabilidad (V) expresada en tanto por uno.
R = P x E x V
Peligrosidad
Se define como la probabilidad de que ocurra un suceso potencialmente perjudicial, en una determinada región y en un momento determinado. Para calcular la peligrosidad de un suceso hay que considerar:
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la distribución geográfica (localizar las zonas en las que se ha producido anteriormente y su extensión superficial),
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la magnitud o grado de peligrosidad y
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el tiempo de retorno (periodicidad o frecuencia con la que se repite).
Los grados de peligrosidad de un suceso en una zona se representan en los llamados mapas de peligrosidad. El objetivo de estos mapas es establecer medidas para reducir los posibles daños, ya que, en muchos casos, es prácticamente imposible disminuir la peligrosidad potencial de un fenómeno, y mucho menos evitar que ocurra (es el caso de terremotos, volcanes). Sin embargo, sí es posible reducir la peligrosidad de las inundaciones mediante la actuación en los cauces, por ejemplo, o reducir la peligrosidad de un deslizamiento colocando mallas.
Exposición
Es el número total de personas (exposición social), o la cantidad total de bienes (exposición económica), o las zonas de valor ecológico, que pueden verse afectados por un suceso.
Para elaborar los mapas de exposición se toma como referencia la densidad de población. En las zonas superpobladas el riesgo de un suceso tiene consecuencias más perjudiciales.
Vulnerabilidad
Es la proporción o porcentaje de víctimas humanas o pérdidas económicas causadas por un suceso, con relación al total expuesto.
http://www.inforiesgos.es/es/riesgos/naturales/terremotos/peligrosidad.jpg
Riesgo sísmico
Los daños originados por los terremotos dependen de la magnitud, de la distancia al epicentro, de la profundidad de su foco, de la naturaleza del sustrato atravesado por las ondas sísmicas (en sustratos blandos o poco consolidados, como arenas o limos, se amplifican las ondas sísmicas), de la densidad de población, del tipo de construcciones existentes en la zona y de la aparición de una serie de riesgos derivados, a veces más peligrosos que la propia magnitud. Los más importantes son:
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Daños en los edificios (agrietamiento, desplome) y rotura de conducciones de gas y agua.
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Daños en las vías de comunicación (puentes, carreteras), que dificultan la evacuación.
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Rotura de presas, provocando riesgo de inundaciones.
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Inestabilidad de las laderas, provocando deslizamientos.
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Tsunamis.
Este informativo sobre un terremoto reciente, analiza la situación de España, en el caso de un terremoto importante en nuestro país.
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CONSTRUCCIONES SISMORRESISTENTES.