1.1. Contexto histórico
El arte Barroco surge como
manifestación del poder absolutista y también del poder de la Iglesia, lo cual se va a
incrementar con el desarrollo del movimiento de la Contrarreforma,
cuyo fin inmediato es exaltar la fe y la jerarquía eclesiástica. Las nuevas
órdenes religiosas se convierten en portavoces de estas ideas. Se canonizan
nuevos santos con lo que surgen nuevos temas.