2.3. La escultura neoclásica
Los escultores neoclásicos tuvieron a su disposición la gran cantidad de obras clásicas que se conservaron de la antigüedad. Esta nueva mirada no se limitará a la mera imitación y copia, sino que propiciaron un acercamiento original a los rasgos estilísticos de la antigüedad clásica. De esta cercana manera de entender lo clásico se desprenden algunas de sus características más sobresalientes:
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El mármol blanco es el material más utilizado. Su textura y color simboliza la pureza y belleza más clásica. Aunque hoy se ha descubierto que las figuras griegas se policromaban.
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Una perfección formal y técnica que suprime la emoción del artista.
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Una belleza serena que nos transmite frialdad por la falta de expresividad y sentimiento.
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La visión desde un solo punto de vista, el frontal, impera en la visión de la obra.
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Una temática muy diversa en la que destaca el retrato y la estatuaria funeraria.
UNA
MIRADA A
Paulina Borghese del artista Antonio Canova es una obra escultórica fundamental del neoclasicismo. Como una Venus clásica tumbada en su blando diván nos aleja del duro y frío material en el que está realizada esta obra, el mármol. Los valores táctiles y la perfección de la forma y técnica junto a la naturalidad compositiva, hacen de esta visión una experiencia sorprendente.
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| Paulina Borghese |
El escultor Houdon cultiva de una manera constante la temática del retrato. Diderot, Washington, Jefferson, Franklin, Napoleón...
Aquí vemos a Voltaire, aunque se le puede achacar una cierta frialdad ejecutiva, los rasgos del carácter del retratado queda impresos con magistral facilidad y acierto.
Relaciona cada autor con su obra:
Antonio Canova
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PAULINA BORGHESE
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RETRATO DE VOLTAIRE
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Houdon
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RETRATO DE VOLTAIRE
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PAULINA BORGHESE
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