Las Arqueobacterias (del griego arkhaios = antiguo; bakterion = bastón), son un grupo de organismos muy antiguos (al menos 3.500 m.a. de antigüedad) y muy simples. Aunque carecen de núcleo tienen algunos rasgos comunes con las células eucariotas. Se consideran fósiles vivientes. Actualmente viven en ambientes de condiciones extremas ya que pueden proliferar en zonas con temperaturas muy elevadas o en los hielos marinos, en medios muy ácidos como los géiseres sulfurosos, en fondos marinos, en zonas de altas concentraciones salinas como en el Mar Muerto, en minas de carbón, en aguas negras y hasta en los estómagos de las vacas y otros animales, donde posibilitan la digestión de la celulosa produciendo metano como residuo. Por esa capacidad de vivir en ambientes tan adversos para otros seres, se califica a las arqueas como extremófilas.


