
UD6. Las plantas y los animales

Las angiospermas se caracterizan porque al ser fecundadas forman unos órganos llamados frutos que contienen una o varias semillas. Para que puedan formarse las semillas, el grano polen debe llegar, transportado por el viento, los insectos u otros animales hasta el gineceo o carpelo de una flor de la misma especie (polinización) Allí forma un tubo que permite a los gametos masculinos previamente originados en su interior llegar hasta el ovario y los óvulos donde se encuentran los gametos femeninos de la planta produciéndose así la fecundación. Como resultado los óvulos se transforman en semillas que contienen el embrión de la nueva planta y un tejido con reservas alimenticias o endospermo. El ovario de la flor crece hasta formar el fruto que protege a las semillas y facilita su diseminación ya que, cuando los frutos maduran, las semillas pueden ser liberadas (dispersión). Si las condiciones son favorables (época del año y condiciones del suelo adecuadas) se producirá su germinación que consiste en que la semilla se abre y el embrión crece produciendo una raicilla y un tallito con una o dos hojitas (cotiledones) que se desarrollarán hasta producir una nueva planta.