Física y Química
4º - Física y Química
3.1 Principio de Arquímedes
Una consecuencia de la presión hidrostática es que cuando introducimos un cuerpo en un líquido, éste líquido ejerce una presión sobre todas las superficies del mismo. Ahora bien, hemos visto que la presión se hace mayor conforme aumenta la profundidad, de modo que la presión en la parte inferior del cuerpo siempre es mayor que la ejercida sobre la parte superior. Esto implica que, por el mero hecho de estar sumergido en un líquido, siempre hay una fuerza neta hacia arriba. Esta fuerza se conoce como empuje.
Esto fue observado por el físico y matemático griego Arquímedes, que además describió dos particularidades adicionales:
  1. El peso del líquido desalojado coincidía con el empuje ejercido sobre el cuerpo.
  2. El empuje depende únicamente del volumen sumergido, siendo independiente del material del que esté formado el cuerpo.
A partir de estas premisas, enunció el principio que lleva su nombre: Principio de Arquímedes y que dice:
 
"Todo cuerpo sumergido en un fluido experimenta un empuje vertical ascendente igual al peso del fluido desalojado"
 
 
Elige las correctas
Indica cuáles de las siguientes afirmaciones son correctas

 

El empuje es una fuerza que siempre se manifiesta en sentido ascendente
El valor del empuje es igual al peso del fluido desalojado por el cuerpo
El empuje que experimenta un objeto depende del material del que esté formado
Cuando un cuerpo está sumergido en un fluido, la presión en su parte superior es menor que la existente en su parte inferior

 

carta


¡Eureka! ¡Eureka!

Herón II, rey de Siracusa, pidió a Arquímedes que comprobara si una corona que había encargado a un orfebre local era realmente de oro puro. El rey le pidió también de forma expresa que no dañase la corona.
Arquímedes dio vueltas y vueltas al problema sin saber como atacarlo, hasta que un día, al meterse en la bañera para darse un baño, se le ocurrió la solución. Pensó que el agua que se desbordaba tenía que ser igual al volumen de su cuerpo que estaba sumergido. Si medía el agua que rebosaba al meter la corona, conocería el volumen de la misma y a continuación podría compararlo con el volumen de un objeto de oro del mismo peso que la corona. Si los volúmenes no fuesen iguales, sería una prueba de que la corona no era de oro puro.
A consecuencia de la excitación que le produjo su descubrimiento, Arquímedes salió del baño y fue corriendo, desnudo como estaba, hacia el palacio gritando : ¡Eureka! ¡Eureka! (¡Lo encontré! ¡Lo encontré!).
La palabra griega "¡Eureka!" utilizada por Arquímedes, ha quedado desde entonces como una expresión que indica la realización de un descubrimiento.
 Al llevar a la práctica lo descubierto, se comprobó que la corona tenía un volumen mayor que un objeto de oro de su mismo peso. Contenía plata, que es un metal menos denso que el oro.