La Prehistoria

Prehistoria, Protohistoria e Historia
Antes de comenzar a desarrollar el tema de la Prehistoria, conviene que leas estos textos que aclaran el concepto en relación con los de Historia y Protohistoria.
Las primeras noticias escritas nacen en el Proximo Oriente hacia el año 3.000 a.C., pero no a todas las culturas llegó en el mismo momento. Por ejemplo, en algunas culturas del Báltico, la escritura llegó en el s. XI de nuestra era y en algunas zonas africanas o del denominado Tercer Mundo todavía no ha llegado o lo ha hecho recientemente.
Por ejemplo, en la Península Ibérica abarca aproximadamente desde el año 1000 a.C., momento en el que se dan los primeros contactos con la civilización griega, que dan noticia escrita de los habitantes peninsulares hasta el desembarco de Escipión en el 218 a.C.
Aclarados estos términos, podemos decir que la Prehistoria es la etapa más larga de la humanidad, ya que ocupa desde los primeros homínidos, en los que se aprecian rasgos hominoides, hace aproximadamente un millón de años hasta el 3.000 a.C., según las zonas. Sin embargo el término resulta inadecuado, ya que si consideramos que la Historia es la descripción y análisis de los hechos humanos, también son hechos humanos los acontecidos antes de la invención de la escritura (tanto como lo puede ser desde la invención del teléfono). Por lo tanto el término Prehistoria es puramente convencional.
Siempre resulta complicado establecer unos límites temporales para la Prehistoria; los nuevos descubrimientos arqueológicos y las nuevas técnicas para datar los hallazgos ponen en cuestión permanente las propuestas anteriores. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de un periodo que abarca desde la aparición de los primeros homínidos (hace unos tres millones de años) hasta el año 3.000 antes de Cristo, sin otras referencias que los hallazgos arqueológicos, lo que supone que nuevos yacimientos actualmente en estudio (como el español de Atapuerca) o todavía desconocidos, pueden aportar otros datos y, con ellos, nuevas cronologías.
Todo lo que podemos llegar a saber de ellas viene dado por los restos que han dejado las culturas prehistóricas: los propios restos humanos, útiles, comida, habitación, distribución de los asentamientos, tumbas, arte, etc.
Los prehistoriadores han relacionado los restos humanos y materiales encontrados con distintos periodos evolutivos tanto humana como técnicamente (culturas), y han podido reconstruir parcialmente su evolución (tomando a los primitivos actuales como referencia) hasta llegar al momento actual.