2.4 Contaminación radiactiva.

Se entiende por contaminación radiactiva a la presencia no deseada de sustancias radiactivas en el entorno.

Los seres vivos están sometidos a las radiaciones tanto procedentes de la radiactividad natural, como de la radiactividad artificial derivada de las actividades humanas. Los efectos de la radiación dependen de la naturaleza de las radiaciones, de su energía y de los iones producidos a su paso.

Imagen 20. Pabloes. Creative commons.

Las fuentes radiactivas naturales son debidas a los rayos cósmicos ( C-14, P-32, Ar-39,...) y a los materiales radiactivos de la corteza terrestre (Ra-224, Ra-226, Rn-222, K-40,...). Cuando estos isótopos naturales se encuentran en concentraciones más elevadas de lo normal, por acción del hombre, se puede hablar de contaminación radiactiva.

Las fuentes radiactivas artificiales son debidas a explosiones nucleares, centrales nucleares, radioisótopos de uso médico o industrial y otros. En este caso cualquier cantidad podría considerarse contaminación.

Además en los organismos vivos existen isótopos que se incorporan en los procesos metabólicos ( K-40, Ra-226, U-238, C-14,...). Al fumar, por ejemplo, se inhalan Pb-210 y Po-210.

Como sabes, la actividad de un material radiactivo se expresa en desintegraciones por segundo. La unidad de actividad en el SI es el becquerelio (Bq), que corresponde a una desintegración por segundo.

Los daños producidos por las radiaciones en los organismos vivos dependen de la energía de las radiaciones y de si son ionizantes o no. Estos daños pueden ser somáticos y genéticos. Los daños somáticos se manifiestan tras la exposición a la radiación o después de varios años (aparición de canceres)y los daños genéticos aparecen en la siguiente generación.

El daño causado es siempre proporcional a la dosis recibida. Para medir los efectos biológicos de las radiaciones ionizantes se introducen las magnitudes, dosis absorbida y dosis equivalente:

Dosis absorbida, es la energía absorbida por unidad de masa. Su unidad en el SI es el gray (Gy) = 1 J/kg.

Dosis equivalente, que mide mejor el efecto biológico de la radiación. Es el producto de la dosis absorbida por un factor que depende del efecto de cada tipo de radiación. La unidad en el SI de dosis equivalente es el sievert (Sv). 1 Sv es la dosis absorbida de cualquier radiación que produce los mismos efectos biológicos que 1 Gy de radiación .

La dosis equivalente anual media que recibimos por causas naturales es de 2,41 mSv. Por causas humanas, hay que añadir 1 mSv anual, del que un 90 % se debe a aplicaciones médicas.

Imagen 21. historicair. Dominio público.

Dos dosis iguales, pero recibidas en períodos de tiempo distintos, producen daños diferentes, pues el organismo puede reparar mejor los daños sufridos si la dosis se administra con lentitud. Por eso las dosis instantáneas son las más dañinas.

Imagen 22. Rama. Creative commons.

Se sabe que una dosis instantánea menor que 10 mSv no origina daños importantes. Entre 10 y 100 mSv/año está lo que se considera como dosis segura. Dosis superiores no produce efectos visibles inmediatos, pero pueden producir leucemias en el futuro. Al ir aumentando las dosis se producen afecciones en la médula ósea, problemas gastrointestinales, enfermedades del sistema nervioso y otras. Dosis de 1 Sv acortan la vida de la persona expuesta, ya que aumenta la probabilidad de sufrir un cancer, y dosis de entre 3 y 5 Sv producen la muerte del 50 % de los afectados en dos meses.

Para evitar estos males, se ha fijado un tope máximo de radiación que no hay que sobrepasar en ningún caso: 50 mSv en 30 años. Este tope se rebaja a 50 mSv en 1 año para profesionales (industria nuclear y servicios radiológicos) mayores de 18 años.

Las radiaciones ionizantes son invisibles, no las sentimos, por ello la proximidad de una fuente radiactiva presenta riesgos de radiación y contaminación. Con el objeto de proteger a las personas de estas radiaciones, la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICPR) ha establecido que se deben tener en cuenta tres principios:

  • Justificación: Ninguna actividad que suponga la exposición humana a las radiaciones ionizantes debe ser autorizada, si no se produce un beneficio mayor que el daño causado.
  • Optimización: La dosis de exposición debe de ser tan baja como razonablemente sea posible.
  • Limitación: La dosis deben ser limitadas para que todos los individuos tengan la protección adecuada.

 

Las zonas en las que se utiliza radiaciones ionizantes están clasificadas y marcadas con señales de aviso (señales treboladas):

Zona Vigilada: Zona en la que es muy improbable recibir dosis superiores a las tres decimas partes (3/10) de alguno de los límites anuales. Esta zona está señalizada con un trébol de color azul claro.

Zona Controlada: Zona en la que no es probable recibir dosis superiores a las tres decimas partes (3/10) de alguno de los límites anuales. Esta zona está señalizada con un trébol de color verde.

Zona de acceso Prohibido: Zona en la que existe el riesgo de recibir en una sola vez una dosis que supere los límites anuales. Esta zona está señalizada con un trébol de color rojo.

 

Imagen 23. Biem.
Creative commons.

Imagen 24. Mr Tamagotchi.
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Imagen 25. Biem.
Creative commons.

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Rellena las palabras que faltan en la siguiente frases:

Las radiaciones ionizantes son , no las sentimos, por ello la proximidad de una radiactiva presenta de radiación y .