4.1. Lípidos saponificables

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¿Sabes de dónde viene la palabra saponificable?... ¡Del jabón!

¿Te acuerdas de cuando mi abuela fabricaba en casa jabón con aceite y sosa caústica? Pues he aprendido la base química de la receta de la fabricación del jabón. ¡Jamás lo habría imaginado!

De los lípidos saponificables se puede obtener jabón ya que contienen ácidos grasos, y, por tanto, pueden llevar a cabo la reacción de saponificación:

ácido graso + base = jabón (sal de ácido graso)
Imagen 27. Autor: Michelangelo-36. Licencia Creative Commons  

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La saponificación es la reacción de un ácido graso con una base fuerte (NaOH, KOH), para dar lugar a una sal de ácido graso denominada jabón.


Imágenes 28 a 30. Autor: mmparedes. Licencia Creative Commons

Los ácidos grasos son moléculas formadas por una larga cadena de carbonos unidos a átomos de hidrógeno —se le denomina cadena hidrocarbonada— y, además, poseen en su extremo un grupo carboxilo.

Se dividen en:

  • Ácidos grasos saturados; si sólo existen enlaces simples en la cadena hidrocarbonada.
  • Ácidos grasos insaturados; si existe algún enlace doble en esa larga cadena hidrocarbonada.

Los ácidos grasos presentan carácter antifático, ya que una parte de la molécula es hidrófila (soluble en agua) y la otra hidrófoba (insoluble en agua).

La zona hidrófila se corresponde con el grupo carboxilo y la zona hidrófoba con la cadena hidrocarbonada.