1. El sector servicios

Algunos conceptos previos:

El sector terciario o de servicios incluye las actividades económicas que no producen bienes materiales, sino que prestan servicios a la población y a las empresas, y acoge una enorme variedad de actividades, tantas como la población y las empresas estén dispuestas a pagar para no realizarlas ellas y que las hagan en su lugar otras empresas o personas.

Los servicios se pueden clasificar de dos maneras:

1. Según quién los presta y la forma de pagar por su uso:

  • Servicios públicos: los presta el estado y los ciudadanos pagan por ellos a través de sus impuestos. Sus objetivos generalmente son: el bienestar y la seguridad de la sociedad, y buscar un mayor grado de igualdad social.
  • Servicios de mercado: los prestan las empresas a cambo de dinero. Sus objetivos son, además de prestar un servicio que mejore la calidad de vida de las personas o que permita a las empresas que lo reciben ser más eficientes, obtener beneficios por parte de la empresa que los presta.


2. Según la actividad que realizan:

  • Servicios que se prestan a las empresas. Suelen orientarse a ahorrarles costes, a ayudarles en su funcionamiento y a mejorar su eficacia productiva. Ejemplos: servicios financieros, como la banca, asesorías, auditorías, asistencias técnicas, investigación e innovación, etc. A este conjunto de servicios suele denominársele “cuaternario” o terciario avanzado, y su desarrollo es un síntoma de modernización económica. Suelen ser de mercado
  • Servicios de distribución. Son muy importantes porque son los que permiten, entre otras cosas, poder en relación la producción y el consumidor. Se trata del transporte, el comercio, las comunicaciones, el almacenamiento, etc. Suelen ser de mercado.
  • Servicios sociales. Se prestan a las personas (algunas veces a empresas) y se orientan a mejorar su bienestar y su seguridad. Suelen prestarse de forma generalizada (considerándose un derecho el acceso a ellos) y pueden ser públicos o de mercado. Ejemplos: sanidad, educación, policía, administraciones públicas.
  • Servicios privados a los individuos. Se trata de prestaciones que el ciudadano solicita de forma individual y privada. Es el grupo que tiene una mayor diversidad ya que incluye todas las actividades por las que una persona puede estar dispuesta a pagar para no tener que realizarlas ella. Ejemplos: turismo, ocio, hostelería, servicio doméstico, belleza, cultura, etc.

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Los servicios públicos y los de mercado son necesarios y suelen compaginarse. Las empresas (servicios de mercado), al buscar beneficios económicos, suelen ser eficientes en la forma de organizar la prestación de servicios y se rigen por criterios de competitividad y productividad; de tal forma, que aquellas prestaciones que no generan beneficios o que lo hacen en menor medida son abandonadas. Los servicios de mercado, de esta manera, ayudan a mejorar el funcionamiento de la economía.

Los servicios públicos no buscan obtener beneficios económicos. La búsqueda de la eficacia en la organización de la prestación del servicio se mide por el beneficio que la sociedad obtiene. Esto no quiere decir que no importe el coste; por el contrario, los buenos gestores de los servicios públicos son los que logran prestar servicios de forma adecuada con menores costes, gracias a una mejor organización. En una gran parte de los servicios públicos es muy difícil medir la productividad. Por ejemplo, la prestación del servicio sanitario que realiza un médico es mejor, cuanto más tiempo puede dedicar a sus pacientes y más pruebas y controles les hace, lo que supone un menor número de enfermos a su cargo y un mayor gasto. Sucede igual con la ecuación, con los servicios de seguridad y con otros servicios.