Causas de la terciarización

Factores que han dado lugar al proceso de terciarización:

1. El aumento de la renta de las sociedades ha permitido que:

  • Los ciudadanos y las empresas puedan pagar una mayor cantidad de impuestos, que permiten que el estado pueda financiar y organizar la prestación del conjunto de servicios públicos que se incluyen en el llamado “estado del bienestar”, que actualmente ocupa a una tercera parte de las personas que se dedican al sector terciario. Además, cuanto más avanzada, rica y democrática es una sociedad, mayor es la reclamación de servicios públicos y de mayor calidad.
  • Los ciudadanos dediquen una menor cantidad de su tiempo al trabajo y una mayor al ocio. Para que esto se produzca, además de una progresiva reducción de la jornada laboral, es necesario que otras personas o empresas realicen trabajos o actividades que antes realizaban ellos. De esta forma, los servicios individuales clásicos (servicio doméstico, hostelería, etc.) y los innovadores (belleza, servicios técnicos, asistencias personales, etc.) han tenido un fuerte crecimiento. Por las mismas causas, las actividades de ocio, bien sean culturales, personales o deportivas, han dado un fuerte impulso al desarrollo de los servicios.
  • Cuando el aumento de la renta de las sociedades alcanza un cierto nivel, se observa que el porcentaje del gasto que las personas dedican a la adquisición de productos básicos disminuye, mientras que aumentan otros, especialmente los relacionados con vivienda, cuidado personal y ocio, muchos de los cuales corresponden a actividades terciarias.

2. La incorporación de la mujer al mundo laboral, acompañada de este aumento de rentas, ha dado lugar a que actividades domésticas o relacionadas con el cuidado de los hijos, que antes realizaba la mujer, pasen a ser encargadas a otras personas, empresas o a la administración. Así se entiende el desarrollo del servicio doméstico, de las guarderías, de lavanderías, etc.

3. El proceso de globalización ha supuesto un fortísimo desarrollo del comercio, que ha crecido a un ritmo mucho mayor (más del doble) que la producción. Esto ha supuesto que los servicios de distribución (transporte, comercio, comunicaciones, etc.) y de todos aquellos que tienen que ver con el mercado (servicios financieros, marketing, etc.) tengan un mayor peso económico y que aumenten su ocupación.

4. Las nuevas formas de organización empresarial (deslocalización y externalización) asociadas con el aumento de la competencia que supone la globalización han generado un fuerte aumento de la población dedicada al sector terciario:

  • Las empresas han externalizado hacia otras empresas del sector terciario actividades que antes realizaban ellas. Son un claro ejemplo las empresas industriales, que ahora contratan a otras del sector servicios para que realicen con mayor eficacia y menores costes tareas que antes realizaba personal de la propia empresa. Así se han desarrollado los servicios de catering, los de publicidad y marketing, los de logística, transporte, etc.
  • Los fenómenos de deslocalización o de externalización de actividades productivas llevan consigo el desarrollo de actividades muy complejas de coordinación, control y gestión para que el conjunto del entramado productivo pueda funcionar de una forma eficiente. Estas tareas de gestión de la empresa corresponden al sector terciario y muchas de ellas las ejercen empresas subcontratadas.


Por último, hay que señalar que los servicios son un sector económico en el que la mano de obra es muy importante y que, llegado a cierto punto, ya es muy difícil sustituir trabajadores por máquinas. Son un claro ejemplo los servicios personales (hostelería, servicio doméstico, ocio, etc.) y los sociales (medicina, educación, por ejemplo), en los que la atención personal forma parte del servicio.

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Imagen 2. Fuente: Wikipedia. Bajo licencia Creative Commons

Los servicios sociales pueden ser más eficaces si se utilizan las nuevas tecnologías para gestionarlos o prestarlos, y así lo comprobamos cuando se aplica, por ejemplo, la tarjeta sanitaria electrónica que permite saber que enfermedades tiene una persona, que medicación requiere, cuando se le recetó por última vez, etc. pero, al final se trata de servicios personales que requieren de una prestación por parte de personas, en este ejemplo, médicos, cuyo contacto con el paciente-receptor del servicio es fundamental.

Otro ejemplo lo encontramos en el comercio: se puede disponer de máquinas expendedoras, de locales vigilados por videocámaras que impidan hurtos, de sistemas informáticos de control de mercancías y de ventas (códigos de barras, por ejemplo), pero hay un límite: al final es necesaria la presencia de un vendedor o vendedora o de un cajero o cajera, que asesore e informe.