Problemas del turismo español

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Vídeo 15. Andalucía te quiere. Fuente: SierraNevadaTV. De dominio público

Analiza atentamente los contenidos del vídeo ¿qué aspectos de Andalucía exponen como atractivo para el turismo?

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Vídeo 16. "El turista 1.999.999". Fuente: Ricardo Monreal. De dominio público

España comenzó su desarrollo turístico en los años sesenta del pasado siglo. Entonces era un país que se estaba desarrollando y necesitaba el dinero que los turistas se gastaban en él, y ofrecía su clima, sus playas y sus precios baratos. De esta forma, comenzaron a venir a nuestro país de forma masiva los trabajadores europeos. A este modelo de oferta turística se lo denomina “masivo, de sol y playa”.


Los principales problemas del turismo en España son:

1. Necesita mejorar la calidad de su oferta turística. Desde hace unos veinte años, España mantiene una dura competencia con otros países mediterráneos, como Grecia, Turquía, Egipto, Túnez o Marruecos, que tienen precios eran bastante más bajos, y sus atractivos (clima, entorno, patrimonio, exotismo, etc.) son similares. Como no puede competir con los precios está haciéndolo con la calidad.Desde entonces se viene mejorando la oferta de alojamientos, gastronómica, el entorno medioambiental, se ha ampliado la oferta de actividades (deportes de aventura, golf, submarinismo, actividades lúdicas, etc.), se han mejorado los aeropuertos, autovías, se han profesionalizado las prestaciones de servicios, dando mayor cualificación a los empleados y mejorando la gestión, etc.

Con ello, se pretende ofrecer niveles de calidad y variedad iguales o superiores a los de los países europeos con los que competimos, pero a precios más bajos, y, por otra parte, ofrecer mayor calidad y variedad que los países más baratos que compiten con nosotros desde el sur del Mediterráneo o de África.

2. La concentración en el tiempo o “estacionalidad”. El modelo de “sol y playa” lleva consigo que la mayor parte de los viajes se realicen en verano. Así, entre junio y septiembre, incluidos, se realiza el 43% de las pernoctaciones, siendo agosto el mes con las cifras más altas. Esta situación hace que la oferta turística tenga que atender una avalancha de turistas en verano, mientras que el resto del año está infrautilizada, lo que supone problemas de rentabilidad.

3. La concentración en el territorio: los destinos turísticos preferidos se concentran a lo largo de una estrecha franja del litoral mediterráneo y en los archipiélagos, y en estos, en ciertas islas en concreto. Esta situación da lugar a una enorme presión sobre la zona, que tiene que recibir, alojar, dar de comer y entretener a millones de personas en muy poco tiempo, mientras el resto del territorio tiene una presión muchísimo menor.

4. Los problemas de los impactos medioambientales, que, en la actualidad, vienen de la concentración del turismo en unas cuantas zonas del litoral y los archipiélagos, que sufren fuertes impactos: la llegada de turistas se traduce en mayor consumo de recursos y energía, mayor cantidad de residuos generados, más infraestructuras para dar servicio, mayor ocupación del suelo, más emisiones de gases contaminantes, etc.

Además, en los últimos años, se han desarrollado una serie de infraestructuras muy rentables desde el punto de vista económico, pero difícilmente sostenibles desde una postura ambiental. Los hoteles y residencias en primera línea de playa, los macrocomplejos turísticos y la proliferación de campos de golf en zonas con balances hídricos negativos contribuyen a la degradación del litoral y del paisaje, al agotamiento de los recursos, así como al desbordamiento de las localidades receptoras.