2.2. La mayoría absoluta
En las elecciones generales de 2000, el PP logró la mayoría absoluta. La crisis interna en la que se hallaba sumido el PSOE y los buenos resultados de la política económica aplicada por el gobierno de Aznar en su primera legislatura, pusieron las bases del holgado triunfo del Partido Popular en el año 2.000. En su segunda legislatura, el Partido Popular iba a gobernar sin necesitar el apoyo parlamentario de ningún otro partido. Seguramente debido a esto, el nuevo gobierno de Aznar tomó un cariz y un estilo de gobernar muy diferente del de los años anteriores. Para comenzar, se produjo la ruptura y el claro distanciamiento con respecto a sus antiguos socios, los nacionalistas vascos y catalanes. De hecho, entre amplios sectores del PP comenzó a deslizarse cierto discurso anticatalanista.
Del mismo modo, se puso en marcha una intensa actividad legislativa que, en la mayoría de las ocasiones, contó con un claro rechazo de distintos colectivos sociales. Fue el caso, por ejemplo, de una serie de leyes aprobadas en 2001 como la nueva Ley de Extranjería, que limitaba en gran medida los derechos de los inmigrantes y que fue muy criticada por ONG y fuerzas de izquierda; la Ley Orgánica de Universidades (LOU) que provocó numerosas manifestaciones estudiantiles; o el Plan Hidrológico Nacional, que contemplaba el trasvase de agua desde el Ebro al sureste peninsular y que enfrentó a las distintas regiones enfrentadas.
EL AÑO 2002
En cualquier caso, el desgaste de la imagen de Aznar y, en general, del gobierno del PP fue gestándose a partir de 2002, a partir de una serie de hechos concretos que contaron con una importante oposición social:
- El intento de una nueva reforma laboral, el llamado "decretazo", provocó una huelga general en junio de 2002 que obligó a rectificar al gobierno.
- El hundimiento del petrolero Prestige en las costas gallegas no fue bien gestionado por el gobierno popular, que negó en los primeros días la magnitud de un desastre ecológico que estaban retransmitiendo en directo las televisiones de todo el país.
- El apoyo a Estados Unidos y Gran Bretaña en la invasión de Irak a comienzos de 2003: Posiblemente fue el gran error del gobierno de Aznar. La invasión de Irak, al margen de la legalidad de la ONU, contó con el rechazo casi unánime de la sociedad española, lo que se tradujo en multitudinarias manifestaciones.
En esta sucesión de errores políticos tampoco ayudó la gestión que el gobierno del PP y, en especial el ministro de Defensa, Federico Trillo, hizo del accidente del YAK-42 que costó la vida a decenas de militares españoles.
![]() |
|
Protesta contra la invasión de Irak celebrada en Madrid en marzo |
A ello hay que sumar el clima de crispación que se vivió por estos años en el Congreso de los Diputados, donde la oposición y, sobre todo, los grupos minoritarios se quejaban de la forma con la que el gobierno trataba las opiniones discrepantes.
Como te hemos mostrado durante todo este curso, muchas veces la mejor forma de comprender qué estaba ocurriendo de verdad en cada momento es a través de las sátiras humorísticas. Viste, por ejemplo, como a finales del siglo XIX revistas como La Flaca o El Loro contaban, sin pelos en la lengua, lo que de verdad pasaba. Salvando las distancias, el programa "Las noticias del guiñol" que entre finales de los 90 y principios del siglo XXI se emitió en Canal+ mostró el panorama político español del momento, con una dosis de ironía, crítica y mordacidad que no se han vuelto a ver.
En las noticias diarias de estos guiñoles cabía cualquier crítica: a la guerra de Irak, a las ansias separatistas de Ibarretxe, al ministro del PP Ángel Acebes, y a éste con Mariano Rajoy o, incluso, la prepotencia de Fernando Alonso. Durante su emisión, el personaje que más apareció fue José María Aznar. Seguramente por esto, la derecha se sintió bastante molesta con este programa; sin embargo, posiblemente los golpes más duros se dieron a Felipe González y a su liderazgo en la sombra del PSOE muchos años después de dejar de ser presidente.
La tensión parlamentaria en los últimos años del gobierno del PP era considerable. Como ejemplo, dejamos este exabrupto que lanzó el diputado de Chunta Aragonesista, José Antonio Labordeta, a los diputados del PP que según él le estaban interrumpiendo en su discurso.
El hundimiento del Prestige arrojó gran cantidad de vertido tóxico sobre las costas gallegas. Si quieres conocer algo más sobre este suceso y la reacción de la población, puedes ver el siguiente vídeo:
![]() |
|
Homenaje a las víctimas del 11-M en la estación de Atocha (Madrid). |
EL ATENTADO DEL 11 DE MARZO DE 2004
Las elecciones generales estaban previstas para el 14 de marzo de 2004. Según todos los sondeos, el PP volvería a ganar, aunque estaba prácticamente descartado que pudiera lograr una nueva mayoría absoluta. El PSOE, renovado y con un nuevo líder, José Luis Rodríguez Zapatero, iba mejorando lenta pero continuadamente en intención de voto.
En esas, España se despertó el 11 de marzo de 2004 con el mayor atentado de la historia de Europa. Varias bombas colocadas en diversos trenes de cercanía de Madrid acabaron con la vida de 191 personas.
Durante las horas siguientes todo el país asistió conmocionado a las terribles imágenes y, poco a poco, se fue desatando la polémica con respecto a la autoría del atentado. Desde un primer momento, el gobierno mantuvo que ETA había sido la autora del atentado: lo que en un primer momento parecía lógico, poco a poco se fue convirtiendo en algo difícilmente sostenible, conforme los indicios y todos los medios de comunicación extranjeros apuntaban al terrorismo islámico.
Cuando las urnas se abrieron tres días después del atentado, el 14 de marzo, los resultados arrojaron una sorprendente victoria del PSOE. Aunque las interpretaciones sobre este vuelco electoral aparecen siempre muy sesgadas en función de las simpatías políticas de cada uno, parece claro que el atentado del 11-M pasó al PP una doble factura política: recordó a la ciudadanía la apuesta por una guerra, la de Irak, que casi nadie apoyaba, y sembró muchas dudas sobre la actuación del gobierno en la veracidad de la información que aportó sobre la autoría del atentado.
En las elecciones generales de 2000, el Partido Popular liderado por José María Aznar consiguió la mayoría absoluta.
El gobierno de Aznar mostró en esta segunda legislatura una actitud menos conciliadora y tomó medidas que encontraron una importante contestación social:
- El decretazo, la Ley de Inmigración o el Plan Hidrológico Nacional.
- La gestión de sucesos como el hundimiento del Prestige o el accidente del YAK-42.
- Especialmente, el apoyo a la guerra de Irak, que provocó el rechazo de la mayoría de la población española.
El 11 de marzo de 2004 se produjo el mayor atentado de la historia de Europa: yihadistas islámicos asesinaron a 191 personas en Madrid.
Pese a las evidencias en contra, el PP mantuvo en todo momento que la autoría de la matanza correspondía a ETA. Tres días después, en las elecciones del 14 de marzo, el PSOE lograba un triunfo inesperado.


