
UD5. Dinámica de los ecosistemas

Fases de las sucesiones
Fase inicial. Se produce el establecimiento en el suelo de especies pioneras, organismos de estructura sencilla y rápida reproducción como líquenes y musgos, que realizan la fotosíntesis y comienzan a transformar los componentes del suelo.
Fase media. Se establecen especies vegetales más complejas, que generan raíces y aportan materia orgánica al suelo, lo que permite la aparición de gusanos, artrópodos y otros organismos más complejos.
Fase de maduración. Con el desarrollo del suelo aparecen arbustos y árboles de mayor porte, que favorecen la presencia de nuevas especies, tanto animales como vegetales, completando la red trófica del ecosistema.
Fase final o clímax. Es el punto de máximo desarrollo del ecosistema en el que se dan unas condiciones estables y de equilibrio entre todos sus componentes, con el máximo de diversidad de especies. Salvo la existencia de grandes alteraciones climáticas, desastres naturales o por la acción humana, el ecosistema clímax tiende a permanecer estable cientos de años.
Las sucesiones secundarias pueden iniciarse a partir de cualquier etapa. Se producen más rápidamente porque se parte de un lugar donde ha existido suelo y pueden quedar semillas u otros restos de la comunidad anterior.
Las encinas y los alcornoques, característicos de la zona mediterránea, o los robles y las hayas, característicos del bosque húmedo, aparecen cuando las sucesiones que han tenido lugar en esas zonas se estabilizan, representan la etapa más evolucionada del ecosistema.