
Palabras para aprender II

Renacimiento
El Renacimiento no da de lado los valores religiosos de la época anterior. Pero pone al hombre en el centro de su universo. Es famosa la sentencia: 'el hombre es la medida de todas las cosas'. Y a su medida su busca también el equilibrio, la simetría. El orden de la naturaleza que remite a su creador y que el hombre debe imitar con su arte y su literatura.El gusto clásico por la naturaleza, los elevados sentimientos humanos, el equilibrio y el canon son algunos de los rasgos más relevantes del siglo XVI.
En el siguiente fragmento de Fray Luis de León puedes observar cómo la religiosidad medieval ha dado paso a una concepción del hombre más humanista, vinculada a la naturaleza y la armonía.
«El hombre está entregado
al sueño, de su suerte no cuidando,
y con paso callado
el cielo, vueltas dando,
las horas del vivir le va hurtando.
«¡Ay!, despertad, mortales!
Mirad con atención en vuestro daño.
¿Las almas inmortales,
hechas a bien tamaño,
podrán vivir de sombra y sólo engaño?
«¡Ay!, levantad los ojos
a aquella celestial eterna esfera:
burlaréis los antojos
de aquesta lisonjera
vida, con cuanto teme y cuanto espera.
«¿Es más que un breve punto
el bajo y torpe suelo, comparado
con aquel gran trasunto,
do vive mejorado
lo que es, lo que será, lo que ha pasado?
«Quien mira el gran concierto
de aquellos resplandores eternales,
su movimiento cierto,
sus pasos desiguales,
y en proporción concorde tan iguales:
«la luna cómo mueve
la plateada rueda, y va en pos de ella
la luz do el saber llueve,
y la graciosa estrella
de Amor la sigue reluciente y bella;