El judeo-español o sefardí


Entre las variedades de español que se hablan en Asia, la más importante y conocida es el ladino, judeo-español o también llamado serfardí. Reciben estos nombres el habla conservada por los descendientes de los judíos que fueron expulsados de España (Sefarad, en lengua judía) durante el reinado de los Reyes Católicos, concretamente en 1492, y asentado principalmente en los Balcanes, Oriente Medio y Marruecos. Los descendientes de aquellos judíos expulsados conservan aun hoy el castellano con rasgos similares al que se hablaba en los siglos XV-XVI.
Se trata pues de un castellano que, al quedar aislado, no ha seguido la misma evolución que nuestro español actual sino que conserva muchos rasgos arcaizantes. Podemos decir que la pronunciación coincide, aproximadamente, con la que establece Antonio de Nebrija en su Gramática de 1492, y se caracteriza, por ejemplo, por la conservación de f- inicial en palabras que el castellano tienen actualmente h- (fillo / hijo, etc.). Morfológicamente, se distingue por las desinencias verbales -ís por -éis, en el presente de indicativo y por la conservación de los pronombres indefinidos naide y tal. Además, el vocabulario de cada comunidad está fuertemente penetrado de elementos adquiridos por las lenguas oficiales con que conviven, así como de italianismos, arabismos y hebraísmos

La pervivencia y desarrollo del judeo-español corre peligro pues sus hablantes sufren no sólo la influencia de otras lenguas con las que se hallan en contacto sino las dificultades que conlleva la dispersión territorial de sus hablantes. De momento se calcula que hay 150.000 hablantes de esta variante, de los cuales la gran mayoría (unas 100.000 personas) vive en Israel. Otra comunidad relativamente grande está situada en Turquía (que cuenta con unos quince mil hablantes).
Hasta hace muy poco tiempo el uso del sefardí estaba reducido al registro familiar, a la emisión de una radio local y a la publicación de un periódico es este idioma, pero últimamente (desde finales del siglo XX) se han procurado una serie de iniciativas para recuperar el patrimonio lingüístico del judeo-spañol: se ha creado un idioma sefardí académico que resulta de la mezcla entre castellano (que predomina), turco, francés y lenguas eslavas para que todas las variedades ladinas se encuentren representadas.
*Imagen 2: Manuscrito
urbancultours.com
*Imagen 3: Diáspora
caminodelalengua.org
Ordena
Ordena los versos de este texto escrito en sefardí siguiendo el modelo del español actual:
Esto es nuestra cultura /
que no se debe perder,/
y nuestra preciosa lengua /
que la debemos mantener./
Larga vida al pueblo sefardí,/
que nos veamos con alegría,/
y a todos los que están hoy aquí:/
salud y fuerza tengamos./
kon alegría ke mos veygamos,
i muestra presyoza lengua
Vidas largas al grupo Sefardi,
ke la devemos mantener.
i a todos los ke estan oy aki:
i fuersa ke tengamos
Esto es muestra kultura salud
ke no se deve de pedrer,
i ke bivamos munchos anyos.